Archivos Mensuales: enero 2014

MIEDOS…Carta del Profesor Francisco Postlethwaite a una alumna

Estimada Alumna:

Agradezco mucho su correo y sus comentarios, todos necesitamos y, en especial los profesores, de retroalimentación, al menos ese es mi caso.

Lamento su preocupación y arrepentimiento, por no haber decidido retomar la clase con el suscrito y, sobre todo, por las razones que usted me comenta, consistentes en el miedo que le indujeron muchos comentarios adversos de otros estudiantes.

Entiendo esos comentarios, porque yo también fui estudiante y, a esa edad es muy común el miedo al fracaso, pero con el tiempo y un ganchito, nos damos cuenta que es de los miedos más nocivos e inútiles de todos, porque nos impiden intentar y crecer, y eso, la vida después nos lo cobra muy caro, mediante el arrepentimiento de no haber hecho lo que debería haber hecho, el cual es peor que el arrepentimiento de haberlo hecho y fracasado.Porque entre hacer y no hacer, es mejor lo primero, porque nos queda la experiencia, misma que al final de cuentas es la fuente principal del conocimiento.

Dicen los psicólogos que los miedos son deseos camuflados y, por tanto, si tenemos miedo al fracaso, es porque lo deseamos. No sé si eso sea cierto, pero lo que si sé, por experiencia, es que hay que atreverse a triunfar, porque de lo contrario el miedo se convierte en cobardía

Por eso yo aprecio mucho a los alumnos que deciden tomar la clase conmigo, porque ya cuando menos atenuaron su miedo al fracaso. Claro que, subsisten otros miedos que hay que intentar superar a esa edad, como son: el miedo al ridículo, al error y al rechazo. Empero cuando menos mis alumnos ya están en el camino del cambio, porque se atrevieron a luchar contra el miedo al fracaso, mismo que, repito, de todos ellos, es el más nocivo para un estudiante que aspira a su auto realización vocacional

Espero que estos comentarios le sean útiles, pues el conocimiento, debe servirnos principalmente para tomar mejores decisiones.

Un saludo cordial

Francisco Postlethwaite D.

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La Cartilla Moral de Alfonso Reyes

Documento: Cartilla Moral de Alfonso Reyes

Cartilla Moral – Alfonso Reyes

Los Cuatro Mitos

Bienvenidos a la realidad
Cuatro mitos sobre la carrera de Derecho

Primero: Que esta carrera requiere un mínimo esfuerzo: FALSO. Como muchos ya se dieron cuenta, exige un esfuerzo mayor de lo que se esperaban y lo primero que exige es responsabilidad, no sólo para hacer lo que se tiene que hacer para aprender a aprender, sino, sobretodo, para entender, porque contrario a lo que piensan, cada quien es responsable de lo que no entiende; si no se entiende lo que se lee, hay que leer más, no menos; si no se entiende lo que se escucha hay que preguntar más, no menos; si después de eso aún no se entiende hay que buscar ayuda tutorial o asesoría.

Segundo: Que el profesor es eje central del aprendizaje: FALSO. A nivel de carrera, el profesor es un mediador entre el alumno y el conocimiento, por tanto, es el alumno el agente o actor principal de su educación, es decir, que de su interés activo por aprender va a depender la calidad del resultado del proceso enseñanza-aprendizaj La función principal a de un profesor universitario es de • PROVOCAR LA CURIOSIDAD • DESAFÍAR LA INTELIGENCIA • DESPERTAR LA CONCIENCIA • INDUCIR Y COORDINAR EL PROCESO DE CONSTRUCCIÓN DEL CONOCIMIENTO, PROVEYENDO LA INFORMACIÓN E INSTRUCCIÓN REQUERIDA PARA PENSAR CRITICAMENTE. • ALIMENTAR LA FUERZA DEL CARÁCTER. A fin de que el alumno se atreva a crecer en dirección de su capacidad de exploración, investigación y descubrimiento.

Tercero: Que la teoria es inutil, FALSO, eso lo dicen los miopes y superficiales, lo cual produce abogados mediocres e incompletos. Que son de puro barniz y no raiz.

Cuarto: Que el estudio de esta carrera, les va a resolver sus problemas, sobretodo de orden económico: FALSO. Si bien es posible que obtengan un bienestar económico decoroso, ello va depender de muchos factores, los principales siendo los derivados de la calidad de sus habilidades y aptitudes profesionales, es decir, de su pericia, más que del oportunismo. El que apuesta más a las oportunidades que a las capacidades, terminará tarde que temprano con una sensación de fracaso. Esta profesión en cualquiera de sus campos, requiere sacrificio, es decir, que antes de pensar en los frutos, se tiene que cuidar la siembra y el cultivo, por eso es una vocación antes que una profesión, esto quiere decir que antes de poder hacer lo que nos gusta tenemos que aprender a que nos guste lo que hacemos y esto significa: ESTUDIAR PARA APRENDER, no para pasar. Es más importante crecer que avanzar. La calidad de su entrega a su vocación va a terminar definiéndolos para bien o para mal.

COMENTARIO FINAL: El aprendizaje como todo proceso, implica cambio, empezando, con vencer al primer adversario que es el miedo o temor a crecer o a cambiar. El segundo paso debiera ser: eliminar o desaprender las ideas falsas que obstaculizan la atracción y fluidez de las ideas nuevas para seducir y provocar la inteligencia racional, emocional y social, de tal suerte que induzcan y conduzcan hacia el pensamiento crítico y creativo. Esto es el ser y quehacer superior que deviene del privilegio de ser un universitario. Esta es mi apuesta como profesor universitario con relación a mis alumnos y, por ende, mi deseo de que aprovechen al máximo su trayecto por esta Facultad, pues es aquí donde encontrarán el material idóneo y ambiente propicio para su crecimiento intelectual y académico. TODO DESPERDICIO CONTAMINA Y EL DEL TIEMPO CORROMPE.

Atentamente,
Francisco Postlethwaite D.