Archivos Mensuales: marzo 2014

Negociar o Mediar, No Litigar

Por Luis Miguel Diaz

El punto de partida es una percepción que parece evidente para la mayoría en el mundo de los negocios: el sistema judicial para la impartición de justicia por los tribunales de derecho es ineficiente. Este sistema se sustenta en legisladores ingenuos, jueces acorralados y agentes económicos vulnerables.

Pobres legisladores, las leyes sobre como deben funcionar los tribunales de derecho presuponen humanos inexistentes que pueden ser imparciales. Se le olvida al legislador que ningún humano puede ser imparcial (falta de designio anticipado a favor o en contra de personas o cosas, que permite juzgar o proceder con rectitud).

Todos los humanos tenemos historia, emociones y pensamientos propios. Sin embargo, se supone que los jueces no tienen historia personal y por ello sus decisiones son imparciales. Esta percepción tuvo sentido cuando se asumía que había dos tipos de seres humanos, unos nacidos para gobernar y otros para obedecer, tan de moda en la época de Sócrates, Aristóteles y sus amigos. Hoy, sustentamos nuestra vida política en el dogma de que todos somos iguales para efectos jurídicos. Este supuesto, sin embargo, es únicamente una construcción epistemológica legalista, que existe para dar coherencia al orden jurídico como un cuerpo imparcial para resolver disputas. Pero, no tiene nada que ver con la manera real en que cualquier humano piensa, siente y se comporta. Todos los puntos de vista del ser humano son subjetivos y prejuiciados

Pobres jueces, se encuentran entre la espada y la pared. Saben que tienen historia personal, emociones y pensamientos y, para complicar, deben ajustarse a una serie de reglas sobre como tomar sus decisiones y generalmente tienen una carga de trabajo imposible de cumplir dados los recursos disponibles.

Pobres comerciantes y empresarios, cuando enfrentan algún problema legal con sus socios, proveedores o clientes, generalmente se ven obligados a contratar abogados y a gastar fortunas para hacer valer sus derechos ante tribunales.

¿Qué se puede hacer?

Si no hay humanos imparciales, ¿qué se puede hacer para diseñar sistema adecuados para resolver conflictos que estén libres del prejuicio personal?

Cambio de enfoque

Parafraseando a Einstein, uno puede tratar de reformular los problemas añejos. En vez de buscar humanos irreales que carezcan de pensamientos y sentimientos individuales, el sistema legal debería promover la comunicación personal entre las partes y, cuando las partes no se ponen de acuerdo, recurrir a un mediador que facilite la negociación entre las partes para alcanzar una solución aceptable a su problema.

Para lo anterior, primero hay que desaprender nuestros prejuicios sobre el derecho, que es el espacio de problemas. Segundo, hay que aprender a negociar y a mediar que es el espacio de la solución.

El método de desaprender

Esta hipótesis sostiene que el punto de partida para aprender es colocarse en el lado del error para aprender el acierto. La hipótesis para explicar cómo el ser humano ha aprendido ciertas regularidades del universo a través del ciclo experiencia-expectativa-experiencia durante su evolución, destaca que al romperse dicho ciclo se enfrentaba un error, pues la experiencia o la expectativa previstas no ocurrían. Entonces era necesario un nuevo aprendizaje para ocupar el espacio de la expectativa o de la experiencia frustrada. Con la misma hipótesis explicativa de cómo el ser humano aprendió desaprendiendo ciertas regularidades del universo, se propondrá como el más seguro punto de partida el error para luego ocupar, en su lugar, el acierto.

El método de desaprender ya aparecía en la obra de Antístenes, el filósofo ateniense fundador de la escuela cínica. Su primera lección era que ignorar, no era menos importante que saber. Comenzaba su enseñanza con el desengaño. Él enseñaba a sus alumnos primerizos que desaprendieran los errores para mejor aprender después los aciertos.

Wittgenstein, el pensador más original del siglo XX, compartió la misma opinión que el maestro griego . En sus comentarios a Frazer señala:

“Hay que empezar por el error y conducirlo a la verdad. Esto es, hay que descubrir la fuente del error, pues de otra manera no nos sirve de nada oír la verdad. Ella no puede penetrar cuando otra cosa toma su lugar. Para convencer a alguno de la verdad no basta constatarla, sino que es preciso encontrar el camino que conduce del error hacia la verdad”.

El recién fallecido Ciorán, el filósofo de la lucidez, escribió en el mismo sentido:

“El no saber es la gran equivocación que sirve de base a todas nuestras verdades; el no saber es más antiguo y más poderoso que todos los dioses reunidos”.

Deben hacerse dos advertencias. No subestimar lo muy difícil que es desaprender. Wittgenstein señala en sus últimos escritos sobre la filosofía de la psicología, que no hay nada más difícil que mirar a los conceptos sin prejuicios, pues los prejuicios son una forma de entender al mundo.

La segunda, las ideas contrarias a lo que se considera erróneo, no son necesariamente correctas. En otras palabras: lo peor es basarnos en dogmas o verdades eternas o en sus opuestos. El dogma es como amarrarnos los tobillos a una roca para impedir la libertad de movimiento.

Desaprender el derecho

Cuando existe un conflicto legal, el empresario, ejecutivo, comerciante o inversionista piensen en contratar a un abogado para que lleve el asunto ante una autoridad que decida (juez o árbitro). Las partes de los procesos jurisdiccionales no tienen control sobre el proceso ni sobre el resultado. Hay incertidumbre. Este sistema generalmente deja insatisfechas a una o ambas partes y genera angustia y cuesta mucho. Su sustento es la guerra disfrazada de derecho. Demuéstrese esta aseveración señalando algunos términos bélicos y sus equivalentes jurídicos.

“Los contendientes requieren un ejército (despachos de abogados); declaración de guerra (demanda); guerra preventiva (medidas precautorias); un general que comande al ejército (abogado principal); un campo de batalla (autoridades con jurisdicción); dominio de reglas de ofensa y defensa (derecho procesal); conocimiento de la efectividad de las armas (deberes y derechos); fijar estrategias (escenarios de instancias procésales); uso de artillería (hechos); manejo del material bélico (argumentos legales); espacios de consulta (juntas de avenencia); municiones (dinero); declaración de victoria (sentencia favorable).”

Esta lista es sólo una muestra de la simetría entre el modo de pensar en la guerra y en el terreno legal. Lo legal es el espacio del problema.

Para ilustrar una situación en la que el recurrir a un tribunal hace más mal que bien, imaginemos una situación en la que una niña y un niño se encuentran una naranja.

Ambos la querían pero no sabían expresar el interés que tenían en la naranja. Ante la imposibilidad de lograr un acuerdo, optaron por someter su conflicto al juez más ilustrado, quien después de instruirse en las más sofisticadas y avanzadas teorías jurídicas, decidió el conflicto: Una mitad de la naranja debería ser de la niña y la otra mitad del niño.

Al recibir la niña su mitad, se comió la cáscara y tiró la pulpa. El niño se comió la pulpa y tiró la cáscara. ¿No cree Usted que si los niños hubieran sido buenos negociadores o hubieran contado con un facilitador, la solución al conflicto hubiera consistido en que la niña hubiera tenido toda la cáscara y el niño toda la pulpa? ¿No le parece que la decisión del juez fue mala para ambos? Este fue el espacio del problema, el espacio jurídico. Hay que desaprender el pensar en términos de derecho.

Enfoque más convencional sobre negociación y mediación

Una manera de aprender es estudiar los cada día más populares manuales y textos de mediación y negociación que tienen variantes en el énfasis que ponen en una u otra parte del proceso.

Al empiezo de un libro o capítulo sobre mediación generalmente trata de definir que es la mediación . Trata de cuestiones tales como concepto de mediación, aspectos salientes y ventajas y desventajas de la mediación, características de la mediación, el acuerdo para mediar, situaciones en las que se recomienda y en las que no se recomienda la mediación, vínculos de la mediación con el poder judicial, el equilibrio de poder entre las partes.

Otro gran tema es la definición de quien es el mediador, tipos de tácticas que utiliza un mediador, un mediador eficiente, entrenamiento para ser mediador.

Un tercer apartado se refiere al procedimiento propio de la mediación. Se consideran temas tales la estructura en el procedimiento de la mediación, el control del procedimiento y su falta de formalidad, la agilidad y rapidez del procedimiento, la actividad del mediador según los diversos momentos del procedimiento, elementos que influyen en la actividad del mediador, conclusión de la mediación.

El tema de como preparar una mediación es imprescindible. Se refiere a cuestiones tales el acercamiento de las partes a la mediación, como se les convoca, imagen que se presenta a las partes, formas de la citar a las partes (carta, fax, correo electrónico, teléfono, en persona), situaciones donde precede una orden judicial, la mediación en relación con los tribunales, información sobre la mediación, comparecencia obligatoria a la mediación, reunión de las partes, preparación de la mediación, comunicación verbal y no verbal, el modo de relacionarse de las personas, la preparación del lugar del encuentro, elección del lugar, muebles y útiles de trabajo, ubicación del mediador, ubicación y tipos de mobiliario, la vestimenta del mediador, ubicación de las partes en el espacio físico.

El asunto de como empezar la mediación refiere cuestiones como ingreso a la sala de audiencia, las presentaciones, tomas de notas por el mediador y por las partes, la postura y el lenguaje del mediador, negativa de una parte a continuar con el procedimiento, contenido de la sesión conjunta inicial, importancia del discurso inicial del mediador, preparación del discurso del mediador, auto presentación del mediador y decisión sobre el modo de dirigirse a las partes, aclaración sobre la imparcialidad y experiencia del mediador, explicación del papel del mediador y del concepto de mediación, del procedimiento a seguir, de la regla de confidencialidad, contestación de preguntas y aclaraciones.

En una la mediación son importantes diferentes aspectos de la dinámica como presentación de cada posición por relato de las partes, la expresión de emociones, recapitulación o paráfrasis por el mediador, diálogo e intercambio de información entre las partes, el rol del mediador en el proceso de recolección de datos, identificación de los núcleos del conflicto, estructuración de la la discusión, tiempo de las sesiones, causas que justifican las sesiones privadas, principios que rigen las sesiones privadas, cómo se dirige la sesión privada, contenido de la sesión privada, éxito de la sesión privada, falta de acuerdo, acuerdo, sentir de las partes luego de la mediación.

Respecto a la educación y experiencia de los mediadores se hacen referencias la jerarquía social del mediador, su función, su habilidad natural y entrenamiento, certificación de mediadores, a quiénes debe reclutar un programa de mediación, cómo calificar a quien pretende ayudar a resolver un conflicto. cómo evaluar la profesionalidad de un mediador, competencia profesional, criterios de entrenamiento, experiencia y desempeño, principales puntos de un programa de entrenamiento, importancia de la técnica del ejercicios activos.

La evaluación y seguimiento de un programa de mediación incluye responsabilidad del mediador para con el programa de mediación, supervisión y evaluación de un programa de mediación, quién evalúa y a quien se evalúa, objetivos de la supervisión y evaluación, especial control en programas de derivación obligatoria a mediación, métodos de evaluación de las cualidades de los medidores, mejoramiento de las cualidades de los mediadores, el acceso a registros y datos para evaluar, mecanismos de control de calidad, el peligro de centrarse en el número de acuerdos logrados, la satisfacción de las partes y su relación con la imagen del mediador, información para la adecuada supervisión y evaluación, seguimiento en los casos en los cuales se llegó a un acuerdo.

Enfoque menos convencional sobre negociación y mediación

Otra manera de aprender es partir de que parece que cualquier ser humano tiene algunas ideas sobre como mediar o negociar, y por lo tanto no se requiere de ninguna experiencia o tipo de estudio específico para atreverse a mediar o negociar o a decir algo sobre mediaciones o negociaciones.

Una de las primeras interacciones del ser humano es negociar para sobrevivir. Negocian madre y bebé el acceso a la leche materna. Negociar es lo contrario a imponer sucesos, a utilizar la fuerza, a recurrir a la violencia o a pleitear interpretaciones. Se media y se negocia en la vida de familia, en transacciones comerciales y en las relaciones de trabajo. En centros financieros y clubes deportivos. En el medio más modesto y en las grandes decisiones políticas.

Freud escribió en 1926 el artículo “¿Pueden los legos ejercer el psicoanálisis? Diálogos con un juez imparcial”, para abogar por su amigo Theodor Reik, miembro prominente de la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Reik no era médico y se le acusaba de violar una ley contra el curanderismo que declaraba ilegal el ejercicio del psicoanálisis por alguien que no fuera médico.

En su escrito Freud sostenía un diálogo imaginario con un juez imparcial al que trataba de convencer de que todos podemos juzgar tesis psicológicas, ya que no requerimos de conocimientos especializados. Dicha actividad no está reservada a los especialistas, como sí lo son el ejercicio de otras disciplinas como la medicina, la contabilidad, la física, la química.

En el diálogo con el juez se cita el caso de una quinceañera que solicitaba un empleo consistente en cuidar a una niña, a quien se le preguntó cuál era su experiencia como niñera. Contestó ella que sí tenía, que no hacía mucho tiempo había sido una niña pequeña.

Percepción similar se encuentra en el título de un libro que dice: “Todo lo que realmente necesitaba saber lo aprendí en el año preescolar.” El autor expone de un modo muy sencillo que las reglas fundamentales para la convivencia se aprenden en los primeros años de socialización del ser humano.

Mediar o negociar es algo en que todos hemos participado, participamos y seguiremos participando.

Toda generalización sobre mediadores o negociadores o mediar o negociar, entonces, debe tener excepciones, puesto que cada cabeza humana y cada situación de negociación son únicas. Por ello parece sin sentido proponer un método de mediación o negociación que en todos los casos y bajo cualquier circunstancia, sea pertinente.

Parece infinito el tipo de mediaciones o negociaciones imposibles y posibles. Mostraré una para que el lector aprecie la dificultad de establecer reglas de negociación.

La siguiente negociación entre el oso y el cazador tiene un resultado sorprendente. Era un cazador que le iba a disparar a un oso. Éste le dijo, momento, qué es lo que quieres cazador. Una piel de oso que cubra todo mi cuerpo. Y tú qué quieres le dijo el cazador al oso. Llenar mi estómago con carne humana. Después de una pausa, el oso le propuso al cazador que se sentaran a negociar. El cazador dudó pero a fin de cuentas aceptó. Luego de media hora el oso comenzó a caminar solo, al tiempo que con satisfacción pensaba. Buena negociación, el cuerpo entero del cazador estaba cubierto con la piel del oso y éste tenía su estómago contento con carne humana.

Por lo anterior, en vez de proponer reglas que siempre tendrán excepciones para mediaciones y negociaciones, mi manera de pensar sobre cómo negociar y mediar mejor se sustenta en una hipótesis de la inteligencia instintiva, intuitiva y racional; una hipótesis de que es mejor desaprender para aprender; y en una hipótesis de prejuicios que hay que desaprender.

Para presentar las hipótesis referidas, que mejor que formas de lenguaje que representan situaciones, como son: metáforas, fábulas, poesía, historias sagradas, anécdotas, adagios, refranes, proverbios, dichos y dicharachos. ¿Por qué?

Porque la manera en que los humanos desaprendemos y aprendemos del mundo es a través de nuestros sentidos en situaciones. Por ello, describir situaciones donde a los mediadores y negociadores les suceden emociones y pensamientos, es el medio óptimo para que el lector comprenda mi manera de pensar sobre las mediaciones y negociaciones. Los mediadores y negociadores se personifican en animales, dioses o humanos en situaciones específicas.

Una moraleja puede servir para múltiples propósitos en una mediación o negociación. Las moralejas por alguna sin razón o razón no implican una amenaza, captan el interés del oyente, son un modelo de flexibilidad y hacen más memorable la idea expuesta. Para adelantar ideas e intensificar las motivaciones narrar una moraleja puede ser muy útil. Las moralejas pueden emplearse para formular órdenes veladas. La formulación indirecta puede consistir en variaciones de la entonación en la narración de la moraleja.

Por el mismo hecho de ser indirectas, las moralejas pueden ser utilizadas para eludir la natural resistencia al cambio.

Las moralejas sirven también para ofrecer nuevos marcos de referencia de un problema. Las moralejas pueden servir para desensibilizar a una persona respecto de sus temores o para recordarle que recursos tienen para confrontar situaciones.

Por mediar o negociar mejor entiendo la capacidad para utilizar con plenitud los recursos que tiene el cuerpo humano para comunicar a otro que veo, pienso, oigo, siento, huelo, deseo, sueño y espero, a través de palabras y lenguaje corporal.

Así, cuando existe un negociador neutral que hable de las cualidades y logros de los otros, se facilita el equilibrio de las pasiones

El negociador neutral o mediador entre las partes de un conflicto, puede buscar comprensión entre las partes, contextualizar las posiciones, identificar intereses, propiciar procesos, allegar información, y sugerir propuestas de solución.

Un mediador debe poseer la capacidad para comprender las estrategias el modo de pensar y de emocionarse de las partes de un conflicto. O sea, cómo organizan y representan las partes sus experiencias y sus expectativas respecto a la materia del conflicto.

El mediador no debe involucrarse en el contenido del conflicto, pues es la materia sobre la cual las partes deben decidir.

El papel del mediador, como profesional de la comunicación, consiste en descubrir cómo operan los procesos de las partes para tender puentes de comunicación entre ellas y eventualmente, contribuir a generar opciones.

El mediador debe incorporar las representaciones que las partes hacen de sus modelos sobre el conflicto. Su papel no es introducirlas a los sistemas de valor o creencias propias.

La eficacia del mediador presupone su aceptación de los valores, creencias e integridad de las partes.

De modo esquemático, un mediador debe suponer, en las partes y en ella o él mismo, los siguientes puntos de partida:

1. Tienen recursos para resolver su conflicto.
2. Los puntos de vista son relativos.
3. Los conflictos cambian.
4. Tienen estrategias de emoción y pensamiento diversos, los cuales debe comprender.
5 El entorno para conversar sobre los conflictos es decisivo.
6. La comunicación directa sobre el conflicto es el medio más humano para resolverlo.
7. La resolución del conflicto debe ser aceptable para las partes.
8. La relación humana entre las partes es muy importante.

Encuentro pertinente algún tipo de asociación entre la labor de un facilitador negociador o mediador y la ciencia de la caballería andante, profesada por el Ilustre Hidalgo: Don Quijote de la Mancha.

“Dicha ciencia encierra en sí todas o las más ciencias del mundo, a causa que de que el que la profesa ha de ser jurisperito, …ha de ser teólogo, … ha de ser médico, y principalmente herbolario… ha de ser astrólogo… ha de saber las matemáticas… ha de ser casto en los pensamientos, honesto en las palabras, liberal en las obras, valiente en los hechos, sufrido en los trabajos, caritativo con los menesterosos, y, finalmente mantenedor de la verdad, aunque le cueste la vida defenderla…” 12

Así, la utilidad del método de mediación o negociación y la capacidad para usarlo con flexibilidad la determina cada mediador o negociador en cada caso. El peligro más grande es el de creer que algo, siempre y bajo cualquier circunstancia, es igualmente válido o inválido, eficaz o ineficaz, útil o inútil, bueno o malo, pertinente o impertinente. El punto de partida, no por humilde menos decisivo es que, por alguna razón o sin razón, el cerebro humano registra mejor aquello que aprende a partir de desaprender. Esta hipótesis sustenta la manera de pensar que se propone para mediar y negociar mejor.

COROLARIO

Legisladores, jueces y agentes económicos, hay que volver a pensar nuestro sistema para solución de conflictos. Una opción no aconsejable es tratar de destinar más recursos a lo que no funciona ya que la historia de una ley inútil muestra que es peor una propuesta impráctica que no hacer nada.

“Mandaba cierta ley en cierto estado, (moderna ley por cierto) que siempre con cuidado fuera andando la cabra en el desierto; que a los hombres el mono no imitara; que el toro no embistiera; que el perro no ladrara, y que el gato ratones no comiera; y además, y la causa bien discurro, que ya de rebuznar dejara el burro. La ley se publicó solemnemente; Pero ¡ay! en mi opinión, inútilmente, porque a su antiguo instinto obedeciendo, siempre el toro a los hombres embistiendo, hizo temer sus fuerzas ponderadas; la cabra descendió por las cañadas, de un abismo saltando en otro abismo; el mono, por costumbre, hizo monadas; el perro sin cesar ladró lo mismo; y cual si ley no hubiera, el burro rebuznó de una manera que rayaba en locura y en cinismo; hay que añadir que el gato, como animal ingrato, siguió con los ratones sus contiendas, y en almuerzos, comidas y meriendas, nunca probó el sabor de las legumbres, Son las costumbres leyes que en vano intentan reformar los reyes pues no cambian las leyes las costumbres” 13 .

También, para reforzar la idea de malas propuestas, recuérdense refranes: cuesta más el caldo que las albóndigas, o es peor el remedio que la enfermedad. Un efecto de las malas propuestas es que sucede lo que le pasa al cohetero, siempre le chiflan pues sus actos siempre merecen reprobación, descontento. Salir de Guatemala y entrar en Guatepeor, denota salir de un mal negocio y entrar a otro peor, o salir del lodo para caer en el charco.

La hipótesis del facilitador, descansa en una nueva manera de pensar sobre los conflictos y en tres presupuestos.
a) Que las partes realmente desean una solución satisfactoria a su conflicto.
b) Que las partes prefieren tener opciones para resolver su conflicto, que no tenerlas.
c) Que las partes tengan confianza en mediador.

Parece que la verdadera alternativa a los medios judiciales o al arbitraje para la solución de los conflictos, es el recurso al mediador, cuando la negociación entre las partes no funciona.

Más vale un buen arreglo que un mal pleito.

1. En las últimas décadas en prácticamente todo el planeta se ha puesto en duda la efectividad de los sistemas tradicionales para decidir controversias legales a través del recurso a los sistemas judiciales. Véase, Cappelletti, Mauro, Editor, Access to Justice, 4 vols. 1978-1979, Sijthoff Noordhoff International Publishers, The Netherlands, 1980.

2. Gracián, Baltasar, El Hombre en su Perfección. Saber para vivir., Ed. Planeta Mexicana, S.A. de C.V., México, 1ra. Reimpresión, 1997.

3. Wittgenstein, Ludwig, Tractatus Logico-Philosophicus, Ed. Altaya, S.A., Barcelona, 1994, Ed. Instituto de Investigaciones Filosóficas de la UNAM, México, 1988, p. 124.

4. Wittgenstein, Ludwig, Comentarios sobre La Rama Dorada, Editado por RHEES Rush, traducción de ESQUIVEL Javier, UNAM, México, 1985, p. 9.

5. Ciorán, E. M., Del inconveniente de haber nacido, Ed. Taurus, Madrid, 1982, pp. 20-21.

6. Wittgenstein, Ludwig, Last writings on the philosophy of psychology, Volume I, Preliminary Studies for Part II of Philosophical Investigations, University of Chicago Press, 1990, p. 3 E.

7. Una colección de ensayos que presenta varios métodos en Kolb, Deborah, When Talk Works. Profiles of mediators, Jossey-Bass Publishers, San Francisco, 1994. Ruego al lector y lectora y a los autores que refiero su benevolencia para comprender que al clasificar en categorías las maneras de pensar sobre mediar y negociar, necesariamente debo distorsionar algo, generalizar algo y desconocer algo del objeto de conocimiento que describo.

8. Para presentar los temas usualmente tratados en la teoría y practicas de la mediación me baso en la excelente obra de Elena I. Highton y Gladys S. Alvarez, Mediación para Resolver Conflictos, AD-HOC S.R.L, Buenos Aires, 1995. De hecho parafraseo el índice de dicha obra. Estructuras similares encuentro en las obras: Basic Skills for the new mediator, Allan H. Goodman, Solomon Publications, 1994; The Art of Mediation, Mark D. Bennett and Michele S.G. Hermann, National Institute for Trial Advocacy, 1996; y Mediation Practice Guide. A handbook for resolving business disputes, Bennet G. Picker, American Bar Association Section of Dispute Resolution, 1998. American Bar Association (ABA) Section of Dispute Resolution, Alternative Dispute Resolution (ADR) Statistics Report, 1997. CPR Institute for Dispute Resolution, 336 Madison Avenue New York, N.Y. 10017-3122. Ohio State Journal on Dispute Resolution, Published in Cooperation with the ABA Section of Dispute Resolution, Bibliography Issue, 1997 Edition, A Selected Bibliography, Volume 13, 1998, number 4.

9. Por ejemplo Sharon Leviton y James Greenstone, Elements of mediation, Brooks/Cole Publishing Company, 1997) ponen su atención en las características del mediador y en la mediación para la solución de conflictos. Destacan que el mediador no tiene fuerza legal; que el mediador no tiene interés personal en el resultado de la mediación; que el mediador es neutral; y que el mediador debe tener los conocimientos adecuados para facilitar la mediación. La mediación presupone un conflicto en el cual las partes quieren llegar a un arreglo. Aseguran que es apropiada la mediación si las partes: a) Tienen unas percepciones tales de su problema, que no paran de discutir. b) Tienen la creencia de que la única solución es su posición. c) Tienen presiones de tiempo y plazos para llegar a un arreglo. d) Reconocen su interdependencia. e) Desean confidencialidad y no quieren hacer público sus desacuerdos. f ) Reconocen la conveniencia de un neutral. g) Quieren llegar a un arreglo, pero necesitan a alguien experto en la materia. h) Quieren seguir cuidando su relación futura. Para estos autores el mediador facilita procesos, induce discusiones, explica, genera propuestas, procura una imagen positiva de las partes, presenta undos posibles, sirve como mensajero, distingue necesidades de deseos, ejemplifica consecuencias, entiende a las partes y el conflicto, ubica el conflicto en un contexto. El espacio físico y el inicio de la mediación son fundamentales. Durante las sesiones de mediación no debe haber interrupciones ni ataques. La informalidad es deseable. La preparación logística para un ambiente cómodo también. Es conveniente el tener espacios físicos que permitan consultas separadas de las partes para ventilar emociones, intercambiar información, imaginar soluciones. La percepción de poder es una fuerza mayor en la mediación. La mediación difícilmente es aceptada en situaciones de crisis.

10. Freud, Sigmund The Question of Lay Analysis, Standard Ed. 20, 179; P.F.L., 15. También en Obras completas. Ordenamiento, comentarios y notas de James Strachey con la colaboración de Anna Freud, Alix Strachey y lan Tyson. Traducción del alemán por José L. Etcheverry. Volumen 20 (1925-26) Amorrortu editores, Buenos Aires, 1979.

11. Fulghum, Robert, All I really need to know I learned in kindergarten. Villard Books, New York.

12. Cervantes Saavedra, Miguel, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, México, 1997.

13. De Pina, María, Fábulas, 1994, México, 61.

 

Luis Miguel Díaz, unfortunately now deceased, fathered four children and distrusted language, theories and authority, including his own as a father. Admires artists and scientists and their lives. He received his Law Degree at UNAM, Mexico (1974); and LLM (1976) and SJD (1986) at Harvard University Law School. President of the Interdisciplinary Center for Conflict Management in Mexico City. Author of more than 100 articles and 15 books. We all miss Luis.

 

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La hermana de Zuckerberg se va de Facebook por falta de privacidad

La hermana de Zuckerberg se va de Facebook por falta de privacidad

http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2013-10-21/la-hermana-de-zuckerberg-se-va-de-facebook-por-falta-de-privacidad_43586/

Ser una estrella en nuestro tiempo no es fácil: los medios rodean al famoso y husmean hasta en sus basuras para obtener cualquier tipo de dato. Y este mal de la fama afecta también a las celebrities del 2.0. Cuando más millonarios y poderosos, más será su atractivo para los medios. En este sentido, Mark Zuckerberg es uno de los personajes más influyentes de nuestro tiempo. Facebook se ha convertido en un fenómeno social y la influencia de este tímido programador que sigue llevando sus conocidas chancletas, le ha llevado a compartir mantel con el mismísimo Barack Obama.

Pero el bueno de Zuck no cuenta con un carácter dicharachero y no se siente cómodo en los actos sociales. Una paradoja para una persona que ha logrado conectar (de forma virtual, eso sí) a millones de usuarios y ha conseguido que viejos amigos de la escuela se reencuentren después de muchos años, o incluso casar a muchas personas. Pero en casa de los Zuckerberg no todos son tan tímidos. La hija mayor, Randi, no tiene pelos en la lengua y está poniendo en más de un aprieto al fundador de la red social.

De 31 años y con una mirada penetrante, Randi saltó pronto a la fama al nombrarle su hermano como responsable de comunicación de FacebookDe 31 años y con una mirada penetrante, Randi saltó pronto a la fama al nombrarle su hermano como responsable de comunicación de Facebook. Con un carácter de rompe y rasga y sin la introversión de su hermano, Randi fue poco a poco abriéndose un hueco en la firma mucho más allá del sambenito de ser la hermana de, y comenzó a tomar sus propias decisiones.

La foto de la polémica

Como se sabe, uno de los puntos calientes de Facebook es sin duda la privacidad: cuando uno sube una foto no tiene muy claro quién puede acceder a ella y colisionan dos intereses: el del usuario que quiere preservar al máximo su intimidad, y el de la red social cuyo modelo de negocio se basa en la mayor difusión posible de todo el contenido subido a sus servidores. Este choque de trenes lo vivió Randi en carne propia el pasado mes de diciembre: sacó una foto con su móvil en su casa en la que estaba su célebre hermano y la puso en su perfil confiando en que sólo la verían sus hermanos.

La fotografía filtrada a la redLa Fotografía filtrada a la red

Sin embargo, los vericuetos técnicos y la compleja maraña que cubre las condiciones de privacidad configurables por el usuario, hicieron que aquella foto cayera en manos ajenas, y un usuario desconocido la subió a Twitter de forma totalmente inocente. Randi empleó la misma red social para responder indignada: “No sé de dónde has sacado esa foto, la publiqué para mis amigos en Facebook y subirla a Twitter no mola nada”.

La hermanísima estaba probando la propia medicina que Zuck estaba aplicando al resto de los usuarios de la red social: una compleja política de privacidad que por defecto permite que un contenido con acceso sobre el papel restringido, caiga en manos de cualquier otro usuario.

No sé de dónde has sacado esa foto, la publiqué para mis amigos en Facebook y subirla a Twitter no mola nadaRevivimos esa incómoda anécdota porque sin duda fue el origen de un distanciamiento, al menos en lo profesional, entre ambos hermanos. Mark estaba más centrado en los negocios y Randi más preocupada por el lado humano de los usuarios.

Cada hermano por su lado

Este conflicto les estalló en la cara a los hermanos y Randi decidió abandonar la compañía. Para aquel entonces, su perfil ya se encontraba en el top 50 de las Digital Power Players y se la consideraba a una de las mujeres más influyentes de Silicon Valley. Parte por su apellido, pero también por su contundente carácter y talento.

Y la joven no tardó en embarcarse en un nuevo proyecto, esta vez propio:Zuckerberg Media y posteriormente Dot Complicated, una web alternativa en la que se potencia más el lado humano de los internautas frente al frío intercambio de las redes sociales. Quedaba ya patente el océano ideológico que separaba a ambos hermanos, pero al menos Zuck podía respirar más tranquilo al saber que su visceral hermana dejaría de ponerle en aprietos. Pero no, Randi volvió pronto a las andadas y con energías renovadas.

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 – Lo peor que se le puede hacer a alguien es no hablarle: esto es lo más grave que puede sucederle a una relación, no volver a hablar. Los seres humanos somos animales sociales con una necesidad constante de expresar nuestras emociones y experiencias; para eso necesitamos a alguien que nos escuche. Si nadie la escucha, el resultado es un grito análogo al del cuadro de Edvard Munich que denota un terrible desconsuelo, sentimiento que no tendría si alguien la escuchara. El segundo paso es que alguien comprenda sus emociones y experiencia. Por último –como intento mostrar en mi libro–, una noción antigua que me interesa rescatar es la búsqueda. Todos nos levantamos por la mañana, nos miramos al espejo y pensamos qué vamos a hacer con nuestro tiempo. La vida es una búsqueda ¿de qué? Del descubrimiento de la verdad. Sabemos lo que significa la verdad, sólo basta con escuchar.

 – En el libro presenta dos posturas opuestas sobre la verdad, de dos intelectuales en La montaña mágica, de Thomas Mann: la de Naphta y Settembrini…

 – La postura de Naphta es la de los fundamentalistas, trátese de religiosos o comunistas. Es una posición seductora porque hace la vida más fácil. La otra opción es que nosotros debemos encontrar la verdad y como nunca estamos completamente seguros de haberlo hecho, decidimos conversar sobre nuestras respectivas experiencias. Un buen ejemplo de ello es el final de la Ilíada, cuando el padre de Héctor le pide a Aquiles el cuerpo de su hijo, quien fue asesinado. Aquiles controla sus emociones y dice: sentémonos juntos, comamos juntos, te regresaré el cuerpo de tu hijo. Esta última transformación donde Aquiles se vuelve más humano implica un acto de sentarse a comer juntos, en suma, una comunión. El hecho de sentarse a comer juntos y platicar es un acto de humanidad. En nuestra sociedad la gente no se reúne más para desayunar o comer. Todo se reduce a una frase: “ve la televisión, come algo y ten un buen día”. En los restaurantes el ruido es excesivo. La gente le teme al silencio. Le hemos restado calidad a nuestras vidas.

 – En Lenguaje y silencio, George Steiner se refiere a la proliferación de palabras semejante al ruido que impide que éstas se transformen en la Palabra, ¿el significado?

 – Me da mucho gusto que mencione este libro, un clásico, creo que todos deberían leer. Es un libro de los sesenta o setenta donde Steiner escribe sobre las consecuencias de la mentira, de la propaganda y del ruido. Paul Celan, cuyos padres fueron asesinados por los nazis, ya había hablado acerca de la dificultad de expresarse en una lengua utilizada por los nazis. Sucede algo parecido con el parloteo, la charla vacía en nuestra sociedad. ¿Cuáles son las consecuencias de no creer más en el significado de las palabras? Si me dice: soy su amiga, pero esta palabra ha perdido su significado, ¿cómo podemos ser amigos? Usted me dice: “confíe en mí”. Pero si la palabra confianza ya no significa nada, ¿cómo puedo confiar en usted? Steiner, Celan e inclusive Nietzsche han manifestado que el significado de las palabras es primero. Cuando los nazis invadieron Alemania, ¿qué hizo Thomas Mann? Empezó a escribir en su imaginación la historia de José y sus hermanos [a partir del Antiguo Testamento], y cómo descubrieron a Dios. Mann pensaba que su obligación como escritor era devolverle el significado a las palabras: ¿Cuál es el significado de la verdad? ¿Cuál es el significado de Dios? ¿Cuál es el significado de la fe? ¿Cuál es el significado del significado? Esto es en esencia lo que hacen los grandes poetas: Joseph Brodsky, Octavio Paz, Mandelstam, Borges: todos ellos comprendieron que hay algo sagrado en cada palabra. Debemos comprender al lenguaje para comprendernos a nosotros mismos y comunicarnos. Si no hay una presencia del significado en el lenguaje, perdemos nuestra humanidad y nos transformamos en animales. Quítele a la gente el lenguaje y sólo queda el lenguaje corporal evidente en las películas de James Bond o en Top gun, donde los hombres fuertes se callan y disparan. Es significativo que estas películas sean populares, puesto que reflejan nuestros ideales y nuestras creencias sobre lo que consideramos personajes ejemplares. Los asesinos en las escuelas son personas completamente aisladas que se sienten desconectados de su entorno, y la única forma en que son capaces de expresarse es disparando.

 – ¿A qué grado hemos degradado nuestra humanidad?

 – ¿Cuál es la finalidad del consumismo? Hacer de la gente un animal consumista: sólo come y compra, nada más. Este es un aspecto totalitario del capitalismo donde todo se reduce a una cosa: cómo se puede producir dinero. Y serás un buen amigo mío mientras seas útil para hacer dinero, y serás un buen empleado mientras me sirvas para hacer más dinero. Ya hemos visto las consecuencias de no ser capaces de sostener una buena conversación. Alguna vez un profesor me hizo la siguiente observación: en el Nuevo Testamento, nuestro amigo de Nazareth come todo el tiempo. Va de una cena a otra y si no hay vino, transforma al agua en vino. Toda su vida se la pasa comiendo. Aún en un ámbito religioso es de suma relevancia el hecho de sentarse a comer juntos.

 – ¿Cuál es el papel del intelectual en la sociedad de la actualidad?

 – En el ultimo capítulo de Nobleza de espíritu abordo el tema del papel de los intelectuales. Tener la oportunidad de levantarse por la mañana, leer libros y escribir es una posición privilegiada en nuestra sociedad. ¿Cuál es el propósito de ser un intelectual? ¿Para qué darle la oportunidad a la gente de ir a la universidad y estudiar literatura? El único objetivo puede ser, como lo dijeron mis héroes Sócrates y Thomas Mann, la importancia de que en cada sociedad, donde la gente se dedica a distintos trabajos y tiene diversas responsabilidades, haya un grupo de personas con la capacidad de ejercer la crítica y de distinguir entre el bien y el mal, entre lo falso y lo verdadero. También para vigilar cuáles son los valores más altos de la vida. Las obras maestras del arte necesitan una interpretación. ¿Por qué el totalitarismo aniquila primero a los intelectuales? Porque representan las posturas disidentes necesarias en una sociedad. Mi desacuerdo en relación con los puntos de vista de algunos intelectuales en torno a los acontecimientos del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York fue que, en mi opinión, justificaban algo que jamás justificaré: el asesinato. Quienes utilizan la violencia se expulsan a sí mismos de la sociedad. Nunca habrá una justificación para matar a 3 mil personas inocentes. Después de escuchar a los intelectuales que no fueron capaces de establecer una distinción entre el bien y el mal, pensé: ¿Cómo puedo continuar siendo un escritor? ¿Cómo puedo decirle a la gente que lea libros, que escuche música? Así que decidí regresar a la historia, a Thomas Mann, quien vivió el mismo fenómeno. En La montaña mágica introduce a intelectuales muy renombrados que eran absolutamente fascistas. En mi libro presento el debate entre Camus y Sartre, y uno de los problemas es que la traición de los intelectuales siempre proviene de una politización de la mente. Cuando la realidad se reduce a una postura política sólo hay dos opciones: derecha o izquierda, progresistas o conservadores. El fin de la amistad entre Sartre y Camus aconteció cuando Camus dijo: suficiente, me rehúso a emitir una verdad y un juicio moral sobre política, y esto lo hizo no porque se hubiera vuelto conservador; no era religioso, sino agnóstico. El papel de los intelectuales es el del outsider, ser crítico con lo que sucede en el mundo del poder porque siempre hay un elemento destructor en éste.

 – ¿Es imprescindible la nobleza del espíritu, noción en boga durante el siglo XVI?

 – En Nobleza de espíritu escribo sobre este concepto. Elisabeth Mann –la hija de Thomas Mann–, quien era mi amiga, me alentó a escribir el libro y me recordó lo que su padre dijo: la nobleza del espíritu es la única corrección para la historia de la humanidad. Si ésta es una historia de guerras, de violencia y de asesinatos, Mann pensaba que sólo la nobleza de espíritu puede corregir al alma humana. Es un ideal aristocrático y democrático a la vez, porque no se necesita dinero ni talento especial para vivir la vida con nobleza de espíritu. Todo mundo puede hacerlo. Todo mundo debe hacerlo. La búsqueda –y regreso al inicio de nuestra conversación– tiene por finalidad saber: ¿qué puedo hacer con mi vida?, de modo que al final de mi vida sea capaz de decir: está bien, hice lo que tenía que hacer, le di calidad a la vida, a la mía y a la de otros. Es lo que Sócrates afirmaba: cuidar de la propia alma. Y Spinoza: debemos volvernos libres. Vivir en una sociedad libre implica sobrepasar nuestros miedos, nuestros prejuicios, nuestra estupidez, nuestros deseos. Estas nociones de Sócrates y de Thomas Mann fueron escritas para nosotros, no para los políticos, ni para los académicos, ni para los ricos ni las celebridades.

 – ¿Cree que la crisis actual del capitalismo producirá un cambio espiritual?

 – Esta es una llamada de alerta. Durante su juicio, Sócrates le dice a la gente que lo quiere mandar asesinar: no voy a cambiar mi vida, seguiré practicando la filosofía y yo les digo, amigos, que si ustedes gastan su tiempo haciendo dinero y no tienen tiempo para ocuparse de su alma, están cometiendo el error más grande de sus vidas. Lo dijo hace 2 mil 500 años. Sócrates podría decir lo mismo ahora en Wall Street, en Nueva York. La diferencia es que debemos preguntarnos: ¿cómo es posible que los gangsters de Wall Street fueran nuestros héroes? Se publicaban sobre ellos largos artículos en las revistas y lo que hicieron fue sólo espuma que no era trabajo real. La especulación no es ningún tipo de trabajo. El dinero es un instrumento, no un fin. Así que creo que todos somos culpables de crear esta situación. Nos engañamos a nosotros mismos. Todavía no podemos ver las consecuencias que serán severas en todo el mundo. La primera lección es: hacer dinero nunca debe ser el principal objetivo de nuestras vidas. Si comprendemos esto, será un gran paso, mucho más grande que preocuparse sobre las posibilidades de Obama de ser reelecto presidente, porque esto nos concierne a todos. Si ahora no comprendemos las causas de estas consecuencias, sucederán cosas mucho peores: pobreza, resentimiento, violencia.

 – ¿Nos queda alguna esperanza?

 – Claro que hay esperanza. Mucha. No estamos perdidos en la historia. Todos somos responsables de ello, podemos cambiar nuestras vidas. Haremos las cosas de un modo distinto. Puede ser un pequeño paso, aunque muy significativo, el hecho de que cada quien empiece por cambiar su propia vida. Si todos aceptamos nuestra responsabilidad, ya sea que nos dediquemos a administrar un hotel o a hacer negocios o al periodismo, no importa qué hagamos, podríamos empezar el cambio desde ahora. No necesitamos una revolución.

En Nobleza de espíritu (Dirección de Literatura, UNAM, DGE /Equilibrista), libro escrito a partir de conversaciones entre distintos personajes de la historia, Rob Riemen (Países Bajos, 1960) recupera el significado de palabras como verdad, nobleza de espíritu y conversación, en una sociedad narcisista donde la vida se reduce a los audífonos, a la computadora y los videojuegos que propician el aislamiento y el empobrecimiento del lenguaje. En el mundo de la actualidad, ¿cuál es el papel de los intelectuales?, se pregunta Rob Riemen, gran lector de los clásicos griegos, humanista en el sentido amplio del término. Rob Riemen es el fundador y director, junto con su esposa Kirsten Walgreen, del Nexus Instituut que fomenta el debate filosófico-cultural, y donde han participado como conferencistas Susan Sontag, J. M. Coetzee, Mario Vargas Llosa y George Steiner, entre otros intelectuales.
COMENTARIO PERSONAL:
Nuestros estudiantes de derecho, tienen una confusión, piensan que discutir o debatir se tiene que traducir en que alguno de los debatientes se alce con el triunfo y, esta idea , en mi concepto equivocada, tiene su origen en la idea de conflicto en su dimensión de litigio, en donde la aspiración del resultado de las partes es obtener una resolución favorable por parte de un tercero. Sin embargo, el debate entendido es su amplitud, es decir, más que por su forma por su contenido, debe comprenderse como una conversación, mediante la cual se produce un intercambio de información y de opinión, con el fin de enriquecer el conocimiento sobre algún tema, incluso, diría que, dentro del propio litigio, el debate en su dimensión amplia debería ir más allá de la simple aspiración de victoria, pues si  bien es cierto que se trata de obtener una sentencia favorable conforme a derecho, también lo es, que ese es sólo el fin más inmediato, habida cuenta que, el proceso jurisdiccional en su dimensión plena, también es constructivo de derecho, es decir, contribuye creativamente a su desarrollo y evolución, con trascendencia social, politica y económica.
Resulta entonces conveniente  enseñar y aprender en nuestra educación juridica, a debatir en un sentido menos estrecho y más amplio, para entender mejor la función del abogado y jurista, no sólo como operador, sino como diseñador del derecho, y eso es posible si nuestra mirada no está determinada por una visión de túnel consistente en ganar o vencer, como sea, pues entonces reducimos el debate a un combate.

EL FIN ES CONVENCER . PERO PARA ELLO HAY QUE TAMBIÉN DEJARSE CONVENCER, COMO DICE BIEN SAVATER.., PERO ES AHI DONDE EL EGO SE RESISTE
Debatir debe ser un deporte, un acto físico, mental y espiritual.Ya lo dice el articulo a una nobleza de espiritu. debe ser un arte como lo es la conversación. Hay debates en que los partícipes jamás dejan de lado el ego, esos no sirven;  siempre terminan por dejar hecha migaja una postura y los que barren el lugar deben recoger ideas arañadas y rotas que por todas partes han tirado sobre el piso. El debate vale por si mismo, el abierto, el que se nutre, ese que llega hambriento y sale satisfecho. El buen debate como la buena conversación, nada tienen que ver con  esas insulsas invenciones que la gente saca a flote por el  hecho de carecer de información, pues el chismoso es simple y sencillamente un ser de vocabulario y criterio cortos. Otra cosa muy distinta es el que busca ampliar los universos ajenos y expandir el suyo.

Justamente a eso debemos aspirar en la educación jurídica, promoviendo el arte de la conversación en todas sus formas y contenidos. Debería ser una tarea institucional y sistemática.

Francisco Postlethwaite D.

Extraña felicidad

Extraña felicidad

Texto de Gabriel Zaid
Muchas cosas se organizan bajo el supuesto de que la gente quiere más dinero, pero no siempre es así.
En una zona rural, una empresa sustituyó el salario fijo por un sistema de incentivos que permitía ganar más produciendo más. Inesperadamente, cayó la producción. Los campesinos ajustaron su rendimiento para ganar lo mismo en menos tiempo y salir antes. Esta “anomalía” puede observarse también en el caso de las mujeres que prefieren más tiempo para su familia que un trabajo más absorbente, aunque esté mejor pagado. Y en los que prefieren ganar menos si los impuestos suben demasiado.El dinero se puede intercambiar por tantas cosas que parece un valor universal. Esto permite simplificar las teorías, con el riesgo de creer que todo puede medirse en dinero. La idea misma de medir, tan útil para entender y mejorar, se ha extendido a realidades donde no viene al caso, y de maneras que pueden distorsionar la realidad. Si lo que interesa es A, pero no se puede medir; y se mide B como indicio de A, la medición puede llevar a que, en la práctica, toda la atención se concentre en B, aunque no sea lo que interesa.

Los planificadores soviéticos descubrieron este problema. Faltaban clavos, y no lograban equilibrar la oferta con la demanda. Si fijaban las metas de producción en toneladas, la producción se concentraba en clavotes (maximizar las toneladas). Si la fijaban en millones de piezas, se concentraba en clavitos (maximizar el número). Pero fijar las proporciones necesarias de cada tamaño para tener una producción balanceada (optimizar) rebasaba su capacidad de cálculo.

También la medición del PIB (producto interno bruto) resultó distorsionadora. Parecía mejor que las vaguedades que medían el progreso, cuando se hablaba de países adelantados o atrasados según el desarrollo de la vida social, intelectual y moral. Y se tomó el PIB por habitante como indicador de progreso, razonando que el bienestar depende de las oportunidades de consumo, que a su vez dependen de la productividad.

Pero es una medida deficiente. No toma en cuenta la producción ni las satisfacciones que se producen fuera del mercado: en la familia, en el trabajo voluntario, en las comunidades indígenas. No toma en cuenta el desarrollo social, intelectual y moral. No toma en cuenta la destrucción ecológica que se contabiliza como aumento del PIB. No toma en cuenta que la misma cantidad (digamos, mil pesos) produce más y satisface más en la pobreza que en la abundancia. No toma en cuenta que se puede ser más con menos.

Para superar estas deficiencias, las Naciones Unidas calculan desde 1990 un Índice de Desarrollo Humano (puede verse en la Wikipedia). Con mayor audacia, el minúsculo reino de Bután se propuso medir y fomentar la Felicidad Nacional Bruta. Y empezaron las encuestas.

Ronald Inglehart, Miguel Basáñez y otros (Human beliefs and values: a cross-cultural sourcebook based on the 1999-2002 values surveys, con CD-ROM, Siglo XXI Editores) preguntaron, entre otras cosas: ¿se siente usted muy feliz, bastante feliz, no muy feliz o nada feliz? La tabla A008 da la respuesta para la primera opción, y resulta que México está en el segundo lugar (el 57% de los mexicanos dijo sentirse muy feliz), notablemente por encima del promedio de 81 países (27%).

La Universidad Erasmo de Rotterdam compila una base mundial de datos sobre la felicidad (www.eur.nl/fsw/research/happiness), donde México empata con Finlandia y Noruega en el quinto lugar, aunque su PIB por habitante no llega a la mitad del finlandés ni a la tercera parte del noruego. Hay resultados parecidos en un estudio de la OECD (Alternative measures of well-being, 2006, figura 16), donde el bienestar sentido en México está muy por encima del nivel correspondiente a sus ingresos.

Recientemente, Ipsos boletinó los resultados de una encuesta en 24 países, donde preguntó en 2011: ¿diría usted que no es feliz, que es más bien feliz o que es muy feliz? Dijeron que son muy felices: 11% en España, 28% en los Estados Unidos y 42% en México (The Economist, “Measures of well being”, 25 de febrero, 2012).

BGC, Ulises Beltrán y Asociados hicieron encuestas semejantes para México (únicamente) en diciembre de 2007, 2009 y 2011. Los tres resultados fueron consistentes y todavía más altos: el 65% se declara feliz y el 15% muy feliz en promedio. La suma anual (feliz o muy feliz) fue de 81% en 2007, 78% en 2009 y 82% en 2011; 80% en promedio (“Reina felicidad, pese a violencia”, Excélsior, 2 de enero de 2012).

Según la llamada Paradoja de Easterlin, en el largo plazo (diez años o más), la felicidad en un país no aumenta con el crecimiento del PIB por habitante (Richard A. Easterlin, “The happiness-income paradox revisited”, Proceedings of the National Academy of Sciences, 26 de octubre, 2010). Según los economistas Bruno S. Frey y Alois Stutzer (Happiness and economics), el estudio económico de la felicidad está en pañales porque depende de muchas circunstancias no económicas: psicológicas, sociales, políticas, culturales, religiosas.

Hace años, Miguel Basáñez me habló del problema que tenía una encuesta donde resultaba que los mexicanos de abajo estaban más contentos que los de arriba. Parecía increíble. Si los de arriba estamos descontentos, los de abajo han de estar a punto de estallar.

Una característica de las elites mexicanas es que están bien, pero se sienten mal. Es algo respetable, en cuanto implica un sentimiento de solidaridad; pero nocivo si estorba para entender la realidad. El paternalismo ignora las necesidades sentidas desde abajo. Trata de imponer su propio modelo de felicidad, porque no puede creer que se pueda ser feliz de otra manera. Generosamente, atribuye a todos sus ambiciones: posgrados y puestazos. Llegar al poder.

Por eso se despilfarra el gasto en educación superior, pero se escatima en la enseñanza de oficios y el desarrollo de recursos para las artesanías y microempresas.

DOCUMENTAL: La era de la estupidez

DOCUMENTAL: La Era de la Estupidez

El futuro es incierto para las nuevas generaciones, parece que la humanidad se ciega ante hechos concretos que piden a gritos soluciones que frenen el daño que hemos causado al planeta, se están acabando las oportunidades de enmendar los errores, es el momento que todos cambiemos nuestros hábitos de consumo o lo que nos espera es “The Age of stupid”

Esta película dirigida y escrita por la documentalista británica Fanny Armstrong se remonta hacia el año 2055 donde prácticamente el planeta ha sido devastado, entre los escenarios que se destacan esta: El ártico sin hielo, Australia incendiada, Londres cubierto de agua, El Taj Mahal destruido por guerras, las Vegas rodeado de arena.

El protagonista Peter Postlewaite interpreta a un archivista que trata de documentar evidencias que registren la historia de miles de millones de años de la raza humana, así como una especie de “arca de Noe” aunque con la gran diferencia de que los animales están embalsamados extintos, y es ahí cuando surge la pregunta ¿Qué paso con el hombre mientra el planeta se estaba destruyendo? ¿Por qué no hicimos algo cuando pudimos hacer?

Este documental presenta imágenes verídicas de la situación real del planeta e incluso se proyecta de una forma científica hacia el futuro que nos espera y lo siento, no es la típica película de Hollywood donde el protagonista tiene un final feliz.

“Porque ahora parece como si tuviéramos solo 2 estaciones”

El futuro es incierto para las nuevas generaciones, parece que la humanidad se ciega ante hechos concretos que piden a gritos soluciones que frenen el daño que hemos causado al planeta, se están acabando las oportunidades de enmendar los errores, es el momento que todos cambiemos nuestros hábitos de consumo o lo que nos espera es “The Age of stupid”

Esta película dirigida y escrita por la documentalista británica Fanny Armstrong se remonta hacia el año 2055 donde prácticamente el planeta ha sido devastado, entre los escenarios que se destacan esta: El ártico sin hielo, Australia incendiada, Londres cubierto de agua, El Taj Mahal destruido por guerras, las Vegas rodeado de arena.

El protagonista Peter Postlewaite interpreta a un archivista que trata de documentar evidencias que registren la historia de miles de millones de años de la raza humana, así como una especie de “arca de Noe” aunque con la gran diferencia de que los animales están embalsamados extintos, y es ahí cuando surge la pregunta ¿Qué paso con el hombre mientra el planeta se estaba destruyendo? ¿Por qué no hicimos algo cuando pudimos hacer?

Este documental presenta imágenes verídicas de la situación real del planeta e incluso se proyecta de una forma científica hacia el futuro que nos espera y lo siento, no es la típica película de Hollywood donde el protagonista tiene un final feliz.

¿Cuál ha sido la finalidad de la película?

No es casualidad que el estreno mundial de la película haya sido el 22 de Septiembre del 2009 ya que para ese entonces se estaba celebrando la reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas y se quiso captar las miradas de los jefes de estado para que tomen las decisiones correctas al momento de llegar a acuerdos que cambien el rumbo del planeta, como lo que se piensa tratar en la Cumbre del cambio Climático ha celebrase en Copenhague , Dinamarca en el mes de Diciembre de este mismo año.

The age of stupid (en español La era de la estupidez) es una película dirigida por Franny Armstrong, (la directora de McLibel), y John Battsek, (productora de One Day in September). Se trata del calentamiento global antropogénico a través de un drama con elementos documentales y algunos dibujos humorísticos como hizo Michael Moore en Bowling for Columbine. El actor Pete Postlethwaite hace el papel del protagonista como un viejo que habita el mundo arruinado del año 2055. Observa los reportajes del daño causado por nuestras acciones y se plantea la pregunta: ¿por qué no haber hecho nada para evitarlo?.

¿Cómo fue realizada?

La filmaron en siete países en un período de tres años. Figuran seis tramos de la vida real, cinta archivada y escenas de dibujo de, entre algunos, Passion Pictures, creadores de las animaciones Gorillaz.
Los realizadores calcularon la huella ecológica que supuso la realizaión de la película estimandolo en 94 toneladas de CO2.

Financiación

La era de estupidez fue financiada por 220 personas que donaron entre £500 y £35,000 y recibirán una cantidad proporcional a lo que puso cada cual de acuerdo a las ganancias total que genere la película, así como también los partipantes que recibieron solo un sueldo básico por su trabajo. La película fue filmada con un presupuesto de £450, lo cual se consiguió mediante la venta de acciones a 223 individuos y grupos. De modo que pudieron quedarse con un alto nivel de control editorial.
Recepción

“Todas las personas en el país deberían ver a esta película (a la fuerza si es necesario)” Ken Livingstone ex alcalde de Londres

“Every single person in the country should be forcibly sat down on a chair and made to watch this film.” Ken Livingstone.

Comentario

The Age of Srupid es un excelente documental pero parece que falta difusión por parte de los medios de comunicación ya que eventos ambientalistas pasan desapercibidos a la vista de todos a menos que se busque información; por lo que aquí debemos actuar todos difundiendo el mensaje hasta incluso saturarnos de información de modo que posicionemos en la mente del espectador “medio ambiente”, es importante que se tome medidas inmediatas por parte de nuestros mandatarios para frenar el continuo crecimiento del calentamiento climático pero si la gente no exige ese derecho a vivir en un ambiente sano no lo lograremos , es contradictorio ver como la gente pelea para salvaguardar su soberanía o riquezas en particular formando guerras indefinidas que nos destruyen pero cundo hablamos de salvar nuestro planeta o lo que es lo mismo evitar la extinción nos olvidamos, parece que vamos ha ser la única especie que va a desaparecer sabiendo lo tuvo que hacer.

El exceso de información nos idiotiza

Traducción de Teresa – teresa_0001@hotmail.com

Cuando el escritor norteamericano Nicholas Carr empezó a investigar si Internet estaba arruinando nuestras mentes, tema de su nuevo libro, restringió su acceso a la red, se apartó por un tiempo del correo electrónico y desactivó sus cuentas en Twitter y en Facebook.

En su nuevo libro The Shallows: What the Internet is Doing to Our Brains, dice que la red nos está privando de la capacidad de razonar profundamente.

Carr levantó en 2008 la controvertida cuestión de que “Google podría estar idiotizándonos” y decidió profundizar su investigación sobre cómo la red afecta a nuestro cerebro. Su libro examina la historia de la lectura, y la ciencia de cómo afecta a nuestra mente el empleo de los diferentes medios de comunicación. Explorando cómo pasó la sociedad de la tradición oral a la palabra escrita y después a Internet, detalla cómo se reprograma nuestro cerebro para adaptarse a las nuevas fuentes de información. Leer en Internet ha cambiado fundamentalmente la forma en cómo nos servimos de nuestro cerebro.

La cantidad de textos, fotos, vídeos, música y enlaces a otras páginas, combinada con incesantes informaciones en forma de mensajes de texto, correos, actualizaciones de Facebook y suministros de RSS han hecho que nuestras mentes se acostumbrasen a catalogar, archivar y buscar informaciones. Así, desarrollamos habilidades para tomar decisiones rápidamente, en especial las visuales. Por otra parte, cada vez leemos menos libros, ensayos y textos extensos – que nos ayudarían al enfoque, a la concentración, introspección y contemplación. Dice que estamos volviéndonos más bibliotecarios – aptos para encontrar informaciones de forma rápida y elegir las mejores partes – que académicos que pueden analizar e interpretar datos.

La ausencia de enfoque obstruye nuestra memoria de largo plazo y nos hace más distraídos. “No nos envolvemos con las funciones de interpretación de nuestro cerebro”, dice. Afirma además que, durante siglos, los libros han protegido nuestro cerebro de las distracciones, al hacer que nuestra mente enfocase un tema de cada vez.

Pero al hacerse corrientes los aparatos como el Kindle o el iPad, Carr prevé que los libros también cambiarán. “Nuevas formas de leer requieren nuevas formas de escritura”.

Si los escritores suplen la necesidad crónica de una sociedad distraída, inevitablemente evitarán argumentos complejos que requieran atención prolongada, y escribirán de forma concisa y fragmentada, prevé Carr. Incluso sugiere un ejercicio a aquellos que notan que Internet los ha vuelto incapaces de concentrarse: aflojad el ritmo, desconectad la web y practicad habilidades de contemplación, introspección y reflexión.

Está muy claro por lo que ya sabemos sobre la ciencia del cerebro, que, si no ejercitas habilidades cognitivas específicas, terminarás por perderlas. Si te distraes fácilmente, no pensarás de la misma forma como piensas si prestas atención
(Nicholas Carr)

Ciertos científicos dicen que hacer malabarismos con el correo electrónico, los teléfonos móviles y otras fuentes de información, modifica la manera de pensar de las personas. Nuestra concentración está siendo perjudicada por el aflujo intenso de información. Ese aflujo causa un impulso primitivo de respuesta frente a oportunidades o amenazas inmediatas. El estímulo provoca excitación – liberación de dopamina – que crea adicción. Cuando falta, sobreviene el aburrimiento.

Mientras muchos dicen que hacer varias cosas al mismo tiempo aumenta la productividad, las investigaciones demuestran lo contrario. Las multitareas dificultan la concentración y la selección, necesarias para pasar por alto informaciones irrelevantes. E incluso después de que la persona se desconecta, el pensamiento fragmentado continúa.

Para ciertos estudiosos de Stanford, la dificultad de concentrarse solo en lo que interesa pone de manifiesto un conflicto cerebral, que viene de nuestra evolución. Parte del cerebro actúa como una torre de control, ayudando a la persona a concentrarse en las prioridades. Partes primitivas, como las que procesan la vista y el sonido, quieren que ella preste atención a las nuevas informaciones, bombardeando la torre de control. Las funciones bajas del cerebro pasan por encima de objetivos mayores, como montar una cabaña para advertir sobre el peligro de un león rondando. En el mundo moderno el ruido de un e-mail que llega pasa por encima del objetivo de escribir un plan de negocios o jugar a la pelota con el hijo.

Pero otros estudios muestran que el cerebro también se adapta. Los usuarios de Internet tienen más actividad cerebral que los no usuarios. Aquellos están adquiriendo nuevos circuitos de neuronas. Eso no es necesariamente bueno, porque no significa que nos estamos haciendo más inteligentes. Nuestros niños nacen sabiendo programar el microondas y ajustar las configuraciones de la TV, pero al crecer tendrán menos sentido crítico e independencia que las otras generaciones. Estarán TERRIBLEMENTE acostumbrados a tenerlo todo listo, masticado, desde las palomitas de microondas hasta las noticias que reciben. Cada vez nos parecemos más a los gorditos de la película Wall-E, inmersos en la información hasta tal punto que hablan con los compañeros que están A SU LADO vía MSN (¡y esto ya ocurre en las empresas!). Destruidas las relaciones sociales tradicionales, y sustituidas por una virtual, quienes detentaren el control de los medios de tráfico virtual controlarán las relaciones sociales. Y ¿creéis que los gobernantes no están ya enterados? ¿Por qué sería que Obama tuvo una reunión con todos los dueños de las “autopistas de la información”?

La música también es una forma de inducir cambios en el cerebro. Ayuda a que el “ganado” siga siéndolo, y esto es muy interesante para quienes controlan los engranajes.

Ciertos científicos han llevado a cabo un estudio en un grupo de ratones para averiguar los efectos de la música rock. El grupo de ratones que estuvo expuesto a la música rock iba estando progresivamente más desorientado en los tests, y por fin llegaron a ser incapaces de completar el laberinto. Cuando los cerebros de estos ratones fueron disecados, se verificó que habían sido sometidos a modificaciones estructurales anormales. Las neuronas en su cerebro (en especial la zona del hipocampo, conocido por su importancia en el aprendizaje y la formación de la memoria) habían crecido de forma descontrolada en todos los sentidos, sin formar conexiones con otras neuronas. También se halló aumento significativo en el ARN mensajero, implicado en la formación de la memoria. Esa noticia me pareció algo exagerada, y por no tener el NOMBRE de los investigadores, me decidí a buscar más, y encontré lo siguiente:

El estudiante David Merrill repitió el experimento y llegó a parecidas conclusiones, pero no pudo ir muy lejos ya que los ratones que escuchaban rock se mataron unos a otros. El estudio de G.M. Schreckenberg y H. H. Bird (1988) demuestra que ratones expuestos a música inarmónica (o sea, sin armonía) desarrollaron daños en los nervios cerebrales y “degradación del comportamiento”.

Es decir, la configuración del cerebro SÍ va a cambiar, especialmente los niños expuestos a eso (como hemos visto al comienzo del documental Zeitgeist: Moving Forward). En los EUA el 20% de los niños padecen algún tipo de disfunción mental, mientras que 5 MILLONES de niños y adolescentes padecen trastorno mental GRAVE.

No es mi intención culpar al rock – incluso porque me gusta y considero que es únicamente UNO de los aspectos del problema – sino la exposición a un determinado tipo de sonido. Éste cambia, en función del país y el grupo social, pero somos BOMBARDEADOS por tipos de sonido que tienen en común ser estresantes, tener extremada percusión y estar lejos de cualquier armonía. Cada vez más nuestras “musas” y “musos” pop van promoviendo sonidos más y más bizarros, alejados del tipo de música que nos cautivó al comienzo de sus carreras y acercándose mucho a los sonidos que se emplean para simular drogas (y no creo que sea una mera coincidencia). Llamadme teórico de la conspiración si queréis, pero no dejéis de meditar en lo que habéis leído, y de observar con cierto distanciamiento las “informaciones” que brotan como setas a vuestro alrededor.

SALUD

Pasar más de cuatro horas al día frente al televisor aumenta el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, e incluso de muerte, revela un estudio divulgado hoy por la prensa australiana.

La probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares es un 80% mayor que la de quienes pasan menos tiempo, y la de morir aumenta en un 46%. Incluso porque mirar la TV engorda.

Concretamente, cada hora frente a un televisor, representa un riesgo de muerte un 11% mayor, según la investigación llevada a cabo con 8.800 personas, divulgada en la publicación científica “Circulation: Journal of the American Heart Association”. El científico David Dunstan afirmó que el problema está causado por la falta de movilidad, que impide que el organismo procese de manera adecuada los azúcares y las grasas. No importa que se hagan ejercicios diarios – el daño viene por el tiempo prolongado que se pasa sentado frente a una pantalla, según Dunstan.

Las 8.800 personas estudiadas, entre los 25 y los 50 años, que se unieron al proyecto entre 1999 y 2000, hacían entre media y una hora de ejercicios diarios, y sin embargo, 284 murieron en seis años.

Dunstan indicó que la investigación enfocó particularmente los casos de gente que se pasa la vida frente al televisor, pero las conclusiones son aplicables a cualquier otra actividad sedentaria, como la de aquellos que pasan el día jugando con el ordenador. El investigador recordó que “el cuerpo humano está hecho para el movimiento”.


Tres de cada cuatro norteamericanos serán obesos en 2020. Ese canon de belleza no lo ves en los medios de comunicación, ¿o sí?

Al igual que los pasajeros de Wall-E, no tenemos interés por el mundo que nos rodea, ni por lo que nos reserva el futuro. No mientras tengamos distracción suficiente para llenar nuestros días vacíos y “modelos” que satisfacen nuestros deseos por nosotros. ¿De quién es la mano que nos “alimenta”? ¿Quién manda en el “capitán” de este buque? Tengo pensado hacer una publicación sobre los efectos de lo que comemos y bebemos diariamente, y sobre cómo las grandes industrias están por detrás de un lento envenenamiento que nos hace débiles, enfermos, estúpidos y favorece el lucrativo comercio de los medicamentos y planes de salud.