Archivos Mensuales: junio 2014

Gratitud: Relación con el bienestar. Psicología Positiva

Relación con el bienestar

Una gran cantidad de trabajos recientes han sugerido que las personas que son más agradecidas tienen un mayor nivel de bienestar subjetivo. Las personas agradecidas son más felices, se sienten menos deprimidas, menos estresadas y más satisfechas con sus vidas y sus relaciones sociales. Las personas agradecidas también tienen mayores niveles de control de sus circunstancias, crecimiento personal, propósito en la vida, y aceptación de uno mismo. Las personas agradecidas tienen formas más positivas de lidiar con las dificultades que experimentan en la vida, siendo más propensos a buscar ayuda de otras personas, reinterpretar y aprender de la experiencia, y dedicar más tiempo a la planificación de cómo lidiar con el problema. Las personas agradecidas también tienen menos estrategias negativas de afrontar problemas, siendo menos probable que traten de eludir los problemas, negar que existan, culparse a sí mismos, o hacer frente a ellos a través del uso de sustancias. La gente agradecida duerme mejor, y esto parece ser debido a que tienen menos pensamientos menos negativos justo antes de irse a dormir.

Se ha dicho que la gratitud está mucho más relacionada con la salud mental que cualquier otro rasgo de carácter. Numerosos estudios sugieren que las personas agradecidas son más propensas a tener niveles más altos de felicidad y menores niveles de estrés y depresión. En un estudio sobre la gratitud, se asignó aleatoriamente a los participantes una de las intervenciones terapéuticas diseñadas para mejorar la calidad general de vida (Seligman et. all., 2005). De todos estos métodos, se encontró que que el que tenía mayores efectos a corto plazo provenía de una “tarjeta de gratitud”, donde los participantes escribieron y entregaron una carta de agradecimiento a alguien en su vida. Este procedimiento demostró un aumento en las puntuaciones de felicidad en un 10 por ciento y una caída significativa en las puntuaciones de depresión, resultados que se prolongaron hasta un mes después de la visita.

De los seis procedimientos, el que tuvo más efectos a largo plazo fue el de escribir “diarios de gratitud”, donde pidió a los participantes que anotaran todos los días tres cosas por las que estuvieran agradecidos. Las puntuaciones de felicidad de estos participantes también aumentaron y continuaron aumentando a medida que se realizaban exámenes periódicos después del experimento. De hecho, se encontró que los mayores beneficios por lo general solían ocurrir aproximadamente seis meses después de comenzar el tratamiento. Este ejercicio tuvo tanto éxito que, aunque a los participantes salo se les pidió seguir con el diario durante una semana, muchos de los participantes continuaron realizándolo mucho tiempo después de que el estudio había terminado. Se han encontrado resultados similares en estudios de Emmons and McCullough (2003)12 y Lyubomirsky et. all. (2005).

Aunque hay muchas emociones y rasgos de la personalidad que son importantes para el bienestar, hay evidencias de que la gratitud puede ser de una importancia excepcional. En primer lugar, un estudio longitudinal mostró que las personas que estaban más agradecidas pudieron enfrentar mejor un cambiode vida. En concreto, las personas que eran más agradecidas antes del cambio estaban menos estresadas, menos deprimidas y más satisfechas con sus relaciones después de tres meses. En segundo lugar, dos estudios recientes han sugerido que la gratitud puede tener una relación única con el bienestar, y puede explicar los aspectos del bienestar que otros rasgos de personalidad no pueden. Ambos estudios mostraron que la gratitud era capaz de explicar más el bienestar que los Cinco grandes y 30 de los más importantes estudios de rasgos de personalidad.

Relación con el altruismo

La gratitud también ha demostrado servir para aumentar la tendencias de una persona al altruismo. Un estudio realizado por David DeSteno y Monica Bartlett (2010) encontró que la gratitud se relaciona con la generosidad económica. A partir de estos resultados, este estudio muestra que las personas amables son más propensas a sacrificar las ganancias individuales para el beneficio común (DeSteno & Bartlett, 2010). Un estudio realizado por McCullough, Emmons, y Tsang, (2002) encontró correlaciones similares entre la gratitud y la empatía, la generosidad y amabilidad.

Intervenciones psicológicas

Teniendo en cuenta que la gratitud parece ser un factor determinante en el bienestar de las personas, se han desarrollado varias intervenciones psicológicas para aumentar la gratitud. Por ejemplo, Watkins y sus compañeros pidieron a unos participantes probar una serie de ejercicios de gratitud diferentes, tales como pensar en una persona viva por quien sintieran gratitud, escribir sobre alguien de quien se sintieran agradecidos o escribir una carta para entregarla a una persona por la que se sintiera gratitud. Más tarde se pidió a los participantes del grupo de control que describieran su sala de estar. Los participantes que habían realizado un ejercicio de gratitud mostraron aumentos en sus experiencias de emoción positiva inmediatamente después del ejercicio, y este efecto fue mayor para los participantes a los que se les pidió pensar en una persona de la que estaban agradecidos. Los participantes que tenían personalidades agradecidas desde un primer momento, mostraron un mayor beneficio de estos ejercicios de gratitud.

Conclusiones

Según Cicerón, “la gratitud no es solo es la más grande de las virtudes, sino la madre de todas las demás.” Múltiples estudios han demostrado la correlación entre la gratitud y el aumento de bienestar no solo para el individuo, sino para todas las personas involucradas. El movimiento de la psicología positiva ha adoptado estos estudios y en un esfuerzo por aumentar el bienestar general, ha comenzado a hacer un esfuerzo para incorporar ejercicios para aumentar la gratitud.

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El juicio contra Tomás Moro

Autor: Hernán Corral Talciani
Universidad de los Andes, Santiago de Chile.

Esta entrada busca compartir el interesante trabajo de Corral Talcini, el cual pretende examinar el proceso por alta traición y otros delitos que se siguieron en contra del ex canciller de Inglaterra, Tomás Moro, desde una perspectiva estrictamente jurídica; para lo cual se vale de los relatos contemporáneos de lo acaecido, las primeras biografías de Moro, la literatura moderna sobre ese proceso y sobre el personaje.

Leer completo:
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0716-54552010000100009&script=sci_arttext

Siete Pecados Capitales en la Enseñanza del Derecho

Escrito por Dr. Minor E. Salas

Desde una perspectiva crítica, el autor reflexiona sobre el sistema educativo de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, los estudiantes y hasta de los profesores mismos, con la esperanza de que en un futuro (afirma el escritor)… muy lejano…las cosas pudieran, acaso, cambiar un poco.

http://www.iusdoctrina.ucr.ac.cr/index.php/volumen-no-ii/10-siete-pecados-capitales-en-la-ensenanza-del-derecho

Los pecados educativos (capitales) de la Facultad de Derecho

Primer pecado: La pereza de la inteligencia.

Segundo pecado: La lujuria por los exámenes.

Tercer pecado: La soberbia de los pusilánimes.

Cuarto pecado: La gula por más información (superficial).

Quinto pecado: La codicia de las empresas educativas.

Sexto pecado: La envidia por lo pequeño.

Séptimo pecado: La ira del pan y el martillo.

Y todavía más… El Derecho como mera técnica, o del arte de atontar a los estudiantes

Dercargar artículo completo: siete_pecados_capitales_ensenanza_derecho

Ensayo: Desafíos del Abogado para el próximo siglo

Jorge Orozco Flores
Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado de Zacatecas

La concepción tradicional de las actividades inherentes a la profesión del abogado resulta hoy insuficiente para dar soluciones efectivas a la problemática social con que nos enfrentamos.

Esa vieja tradición occidental engendrada bajo el sistema republicano de las sociedades griega y romana, anteriores a nuestra era, que se limitaba a la asesoría, representación y defensa de los intereses particulares ante los tribunales, ha venido trasformándose hasta nuestros días para tomar un importante papel como factor de integración social a favor de los intereses colectivos.

Bajo la óptica de las profesiones jurídicas, y especialmente la abogacía, el siglo veinte seguramente será recordado como verdadero parteaguas. Los cambios operados en la participación de la dinámica social desarrollada por el abogado, dado el indiscutible papel que está desempeñando en el modelamiento de la futura sociedad internacional del próximo siglo, nos ayuda a percibir cuáles son los retos a que nos hemos de enfrentar los abogados, tanto individual como colectivamente.

Frente a los desafíos que plantea la sociedad de fin de milenio, nuestra práctica profesional ha servido para colocar las bases de lo que se perfila como el derecho del siglo veintiuno: un sistema jurídico-normativo cuyo núcleo aglutine y unifique a las distintas tradiciones legales del mundo contemporáneo. Esta tarea desde luego que no resulta fácil, porque sin duda de este encuentro o choque de culturas jurídicas, necesariamente surgirá el problema de saber cuál cultura de ellas tendrá la capacidad de unificación para construir el nuevo derecho globalizado.

Como podemos observar, el camino que ahora recorre la abogacía en ningún otro momento de su historia se había enfrentado con el terreno desconocido de nuevas relaciones económicas, políticas y jurídicas de nuestro tiempo, que finalmente perderán su carácter nacionalista.

No obstante lo anterior, la trascendencia jurídica de esta centuria puede compararse con el salto que supuso el siglo doce, etapa en que se conforma lo que actualmente conocemos como sistema jurídico occidental.

Hace ocho siglos el derecho entró a formar parte esencial de los currícula de las primeras universidades, cuya enseñanza se impartía a la manera de los glosadores y comentadores, en donde se fraguan las instituciones y categorías jurídicas que por más de ochocientos años han permeado al mundo, y nuestra época, plena de contradicciones como cualquier otra, se caracteriza por el grado de perfeccionamiento que las realidades sociales han impreso al derecho de la modernidad finisecular.

Y si hace tantos siglos correspondió a la academia la enorme tarea de configurar y estructurar el derecho que por más de ocho centurias regularía y conduciría las relaciones humanas de la mayor parte del mundo, los postreros momentos de este siglo ven cómo la abogacía incide de manera directa en la trasformación y dinámica del derecho que enmarcará las relaciones sociales, económicas y políticas de la humanidad futura.

Aun cuando las consideraciones que haré se refieren a la práctica profesional de la abogacía en un sentido general, tienen evidente aplicación al contexto particular en México, en donde los abogados enfrentamos, quizá con mayor desventaja que los abogados de otras naciones, el mismo conjunto de problemas.

Desafíos profesionales

A partir de la década de los cincuenta, pero con mayor énfasis en los últimos veinte años, el mundo se encuentra experimentando una verdadera revolución científica, tecnológica, política y desde luego jurídica, que impacta todos los ámbitos del quehacer humano…

Leer mas: http://www.uaz.edu.mx/vinculo/webrvj/rev40-2.htm

 

¿Cuántos abogados se necesitan en México? Miguel Carbonell

¿Cuántos abogados se necesitan en México?
ADN político
Miguel Carbonell
Jul 11, 2013 – 9:55:04 PM

http://www.miguelcarbonell.com/articulos_periodicos/Cu_ntos_abogados_se_necesitan_en_M_xico.shtml

En México hay 3,730,232 personas inscritas en algún centro universitario. Eso significa que, como país, tenemos una cobertura educativa a nivel superior del 32%. Casi uno de cada tres jóvenes de entre 19 y 25 años ha formado, forma o formará parte de una universidad en calidad de alumno.

En números cerrados, tenemos dos millones y medio de estudiantes inscritos en universidades públicas y un millón 200,000 en universidades privadas.

La SEP tiene registradas 3,478 instituciones educativas que imparten cursos de nivel licenciatura. Llamarlas a todas universidades quizá sea exagerado, pero lo cierto es que (bien, regular o mal) permiten que los estudiantes obtengan un título académico que los habilitará para elejerciciode una profesión.

Una de las carreras con más estudiantes es la de Derecho. En ella están inscritos (son datos del primer semestre de 2013, que fueron proporcionados al autor por funcionarios de la SEP) 276,352 estudiantes. Son 975 instituciones las que imparten la carrera de Derecho, las cuales lo hacen a través de 1,597 distintos programas.

Del total de estudiantes de Derecho que hay en el país, 88% están inscritos a nivel licenciatura, 5.4% a nivel maestría y 0.85% a nivel doctorado. El resto estudia alguna variedad de posgrado distinta de las mencionadas (pueden ser diplomados,cursosde especialización, cursos de capacitación impartidos por instituciones públicas, etcétera).

¿Son demasiados estudiantes en la carrera de Derecho? ¿Habrá en el futuro trabajo bien remunerado para todos? ¿Se trata de una opción profesional que todavía sigue valiendo la pena?

Por razones obvias de índole profesional, me consta que hacen falta en México muchos abogados. Mejor dicho, hacen falta muchos buenos abogados. Con frecuencia familiares o conocidos me piden que les recomiende un abogado para hacer frente a un problema mercantil, civil, penal, laboral o de alguna otra naturaleza. Me piden además que sea “de confianza”, para que no vayan a salir perjudicados por una mala asesoría o por falta de ética del abogado en cuestión. Casi siempre termino recomendando al mismo abogado o a dos o tres más.

No abundan los abogados en los que uno pueda confiar, que sean buenos en el litigio y cobren precios razonables. Y eso que yo conozco el medio jurídico y tiene forma de contactar con los mejores; ya me imagino la zozobra que siente un ciudadanos común y corriente, al momento de elegir a quien lo va a defender.

Pasa lo mismo cuando uno busca buenos abogados en el gobierno. Siempre terminan siendo los mismos quienes dictan buenas sentencias, redactan bien los contratos administrativos, defienden con firmeza al fisco o integran adecuadamente una averiguación previa. Y además hacen todo eso de forma honrada, sin ningún ánimo de obtener beneficios personales por medio de la corrupción.

Pese a que la sabiduría popular dice que “la corrupción somos todos”, conozco a varios funcionarios que, ejerciendo en el sector público su profesión de abogados,representan un modelode ética profesional y son completamente ajenos a la corrupción.

Por eso creo que si esos casi 300,000 jóvenes que hoy estudian derecho se preparan bien, les espera un futuro profesional brillante, lleno de buenas oportunidades en los sectores público y privado.

Pero para lograrlo deben volverse muy exigentes con las escuelas en las que estudian y con los profesores que les dan clase. Además, en buena medida deben volverse autodidactas, puesto que ni el mejor profesor es capaz de explicar en apenas un semestre o un cuatrimestre los conceptos fundamentales de cualquier materia jurídica.

El estudiante debe buscar por su parte más información y hacer un enorme esfuerzo para estar actualizado, dados los enormes cambios que día con día tiene el ordenamiento jurídico.

No todos los estudiantes de derecho lo van a lograr, no hay que engañarnos. Pero con que lo logren unos cuantos será suficiente, ya que con su preparación y esfuerzo podremos construir sobre bases mucho más firmes nuestro Estado constitucional de derecho.

Tener buenos abogados es indispensable para el desarrollo de un país, pues son actores fundamentales para lograr seguridad jurídica para las inversiones, para que se respeten los derechos laborales de patrones y trabajadores, para que no se destruya el medio ambiente mediante construcciones ilegales, para que no exista impunidad para quienes cometen delitos, para que los funcionarios corruptos sean debidamente sancionados…

En conclusión: México necesita más y mejores abogados, que tengan un firme compromiso con su país y que estén preparados para enfrentar los retos del presente y del futuro.

Del bestiario mexicano de Alfonso Reyes

-¿Adónde con tanta prisa, hermano chango? ¿Por qué corres así?

-Voy a esconderme, hermano tejón.
-¿Por qué?
-El Rey de la Selva acaba de ordenar que maten a todos los elefantes.
-Sí, ¡pero tú eres mono y no elefante!
-Cierto, pero mientras lo averiguan, me chingan
(Y siguió corriendo)

En el tomo XXIII de las Obras completas.

http://www.andaryver.mx/ideas/del-bestiario-mexicano-de-alfonso-reyes/

Barry Schwartz y nuestra pérdida de sabiduría

Nota: tiene subtítulos y hay también una transcripción en español…VALE LA PENA…FPD