Archivos Mensuales: noviembre 2014

Entrevista con Moisés Naím

Por Daniel Rodríguez Barrón

naim

“Las tendencias que describo en mi libro El fin del poder son universales, son universales, ocurren en todas las geografías y ocurren en todas las actividades donde los seres humanos se organizan para hacer cosas y donde el poder importa. Lo hemos visto en el mundo de la guerra y en el mundo de la política, en el mundo de las grandes empresas y el mundo de la filantropía, en el mundo de la religión y de la cultura, en los deportes y el crimen organizado. En todas esas áreas se puede ver que el poder está resultando más fácil de obtener, más difícil de usar y más fácil de perder”, me dice Moisés Naím economista y escritor venezolano. Su más reciente libro, El Fin del poder, le ha valido su designación en 2014 como uno de los 100 líderes del pensamiento global por el Gottlieb Duttweiler Institute de Suiza. Naím ve esta decadencia del poder como un verdadero signo de los tiempos.

Sigue leyendo

Anuncios

Culpa

Por José Woldenberg

Se trataba de una fiesta de pueblo. Apacible, familiar. Con juegos mecánicos, música, comida. Una joven de 17 años servía cerveza. Estudiaba el bachillerato y deseaba convertirse en médica. Subió a darles de beber a los integrantes de la banda que, disfrazados con pelucas y barbas postizas, amenizaban el convivio. Fue violada de manera tumultuaria. “La policía llegó demasiado tarde”, a pesar de que un hombre avisó por teléfono lo que estaba sucediendo.

“En un procedimiento penal nadie tiene que demostrar su inocencia… Tan solo la acusación ha de presentar pruebas”. La policía manipulo mal la ropa de la chica e hicieron imposible recuperar los rastros de ADN. Los médicos salvaron a la joven “pero acabaron con las últimas pruebas”. Hicieron su trabajo de manera tan profesional que no quedaron huellas en su cuerpo de la agresión múltiple. Y la víctima no fue capaz de reconocer a sus agresores porque estaban disfrazados. Total: los violadores quedaron en libertad.

Sigue leyendo

Abogacía y acceso a la justicia

La cuestión de la abogacía y el acceso a la Justicia es un tema de particular relevancia siempre que se trata la cuestión de la reforma de la justicia. Es que las personas son el principal recurso de la Justicia y dentro de ella los abogados son los ejecutores que no sólo ponen en funcionamiento al sistema sino que por su acción u omisión influyen sobre la calidad del servicio.

Es decir que no estamos ante un tema nuevo sino ante una cuestión que merece urgente tratamiento para que la crisis no arrastre también a las legítimas vocaciones.

Como ya lo afirmara el Dr. Jorge A. Mazzinghi en el seminario sobre la “REFORMA JUDICIAL” desarrollado en Abril de 1997 en el diario La Nación: “… la calidad de los abogados es un tema que no sólo nos interesa a nosotros, sino que le afecta principalmente a la sociedad y que tendría que preocuparle al Estado, en el marco de la necesidad imperiosa de asegurar la justicia.”

“…La cantidad de abogados también tendría que interesarle al Estado, ya que es sabido que una cantidad excesiva de profesionales atenta contra el buen funcionamiento del sistema judicial”.

Vemos entonces que la profesión legal y su relación con el acceso a la justicia y su vinculación con los ciudadanos podría tratarse en un doble aspecto: 1.- El acceso de la ciudadanía a los abogados. 2.- La cantidad de abogados. 3.- La calidad y jerarquía de los abogados.

Ambas cuestiones tienen relación, y resultan igualmente importantes si queremos atender a la vinculación entre la cantidad y la calidad de los abogados y el servicio que los habitantes esperan de ellos. También la situación de la enseñanza de la profesión de abogado y las exigencias antes y después del título será un tema muy relacionado al que brevemente referiremos.

Descargar documento: Abogacia y acceso a la Justicia

La calidad en la justicia: Corresponsabilidad de jueces, litigantes y partes

Por José de Jesús Gudiño Pelayo

Las relaciones de jueces. Abogados postulantes y partes en el proceso jurisdiccional son en extremo complejas y, en consecuencia, pueden examinarse desde diversos enfoques que se determinarán a través del objetivo que se persiga al emprender su estudio.

Descargar documento: Calidad en la justicia

Propuestas para mejorar la seguridad en México

Por Cecilia Soto
http://www.excelsior.com.mx/opinion/cecilia-soto/2014/11/17/992782

Ante problemas del tamaño evidenciado por la desaparición y probable asesinato de los normalistas de Ayotzinapa, la tentación de caer en discursos principalistas es grande. “Ir a la raíz” del problema: la pobreza, la desigualdad, la falta de valores, la cultura de la ilegalidad, acabar con la impunidad, etcétera. Nos sobran propuestas grandilocuentes. Pero si tenemos en mente los rostros de los 43 jóvenes que no han regresado a sus casas tenemos que recurrir a otra óptica. ¿Cómo impedimos ya, no dentro de años que resolvamos el problema de la pobreza o dentro de una generación que modifiquemos la tolerancia a la ilegalidad, que no muera ningún otro joven? Hay numerosas experiencias internacionales en las que se ha reducido la violencia en forma significativa en un periodo corto de tiempo. Se tienen que hacer las dos cosas al mismo tiempo: aplicar soluciones inmediatas y, al mismo tiempo, construir soluciones a mediano y largo plazos.

Por ello, cedo este valioso espacio a la propuesta formulada por el conjunto de sociedades de alumnos mexicanos de diversas universidades de Reino Unido, en su gran mayoría estudiantes de posgrado, varios de ellos especializándose en criminología y seguridad. Su iniciativa coincide con el ánimo de muchos: al repudio de lo sucedido con los maestros normalistas y con las miles de víctimas, sigue la decisión de contribuir a la solución. La reproduzco en su mayor parte, resumida bajo mi criterio. La #PropuestaMx 2014 se puede encontrar completa en la red y en Facebook. Va:

Sigue leyendo

¿Tener o ser? Erich Fromm

En este importante libro Erich Fromm hace un análisis social y psicológico del egoísmo y del altruismo como dos orientaciones básicas del carácter. y examina esos dos modos de existir esenciales para el ser humano: el tener y su opresiva carga de ambiciones materiales, deseos de poder y el ser, que postula vitalmente el amor, el placer y la comunión.
Parece que tener es una función normal de la vida y que para vivir, debemos tener cosas. Como la sociedad en que vivimos se dedica a adquirir propiedades y a obtener ganancias, rara vez vemos una manera de existencia de ser, y la mayoría considera el modo de tener como lo más natural de existir y, a veces, hasta como el único modo aceptable de vida. Esto hace especialmente difícil comprender la naturaleza del modo de ser, y hasta de entender que tener es sólo una de las posibles maneras de vivir.

En seguida un extracto de lo que nos explica Erich Fromm, en su libro, y cómo éstos dos conceptos están enraizados en la experiencia humana: en el aprendizaje, en la memoria, la conversación, la lectura, la diferencia entre tener conocimientos y conocer, la fe, el amor, etc.

Sigue leyendo

LECTURA OBLIGADA: Seguridad y Justicia

COMENTARIO DEL PROFESOR FPD:

LA LECTURA DEL DOCUMENTO ADJUNTO ES  OBLIGADO:
Para los que de veras quieran informarse para contribuir a mejorar a este país, es decir, para aquellos mexicanos que aman a este país, no solo  de dientes para afuera y no desde la simulación y cinismo imperantes, pues estos son los peores enemigos de México, porque con su simulación y cinismo permiten que los canallas y traidores dominen a nuestra patria…esos que sólo aspiran a llenar sus carteras sin importar ni cómo ni dónde, ni a costa de qué o quién…merecen nuestra condena…

México merece mejores mexicanos…

FPD

Descargar Documento: Seguridad y Justicia

LECTURA OBLIGADA: ¿Competir hasta la neurosis?

Autor: Xavier Vilchis
Revista Istmo
http://istmo.mx/1999/01/competir_hasta_la_neurosis/

Hoy, uno de los principales problemas de la educación es conciliar los intereses particulares del individuo con los intereses generales de la sociedad. La forma más común de lograrlo es a través de la competencia. La Ilustración no sólo la consideró sino incluso le parecía deseable para los beneficios económicos sociales, pues consideraba las pasiones humanas como mecanismos impulsores de la economía. En realidad, los economistas clásicos simplemente describían cómo se llevaban a cabo las transacciones normales en el mercado, es decir, no les interesaba cómo deberían ser, sino cómo son de hecho: «No esperamos comer gracias a la benevolencia del carnicero, del cervecero o del panadero, sino a la consideración de su propio interés. No nos dirigimos a su humanidad sino a su egoísmo y nunca les hablamos de nuestras necesidades sino de su provecho» (A. Smith. 1776).

El liberalismo positivista se centró más en una educación de eficacia en el mercado del trabajo, que en una formación humanista que preparara a la persona para la convivencia. Al subrayar que la felicidad humana se fundamenta únicamente en el bienestar material y proponer que el individuo debe alcanzarla por sus propios esfuerzos, dejó de considerar (y se hizo incluso intrascendente) que las relaciones humanas tuvieran un interés más allá de la búsqueda del hedonismo. Al negar la trascendencia y el sentido de la vida humana más allá de la temporalidad, consideró que el basamento económico debía ser naturalista, el darwinismo se convirtió, entonces, en puente entre las ciencias sociales y las naturales. El mercantilismo competitivo saturó todas nuestras actividades sociales y, así, también la educación se fundamentó en la competencia individual: «La Ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad de servirse de su propia inteligencia sin la guía de otro». En esta frase de Kant, la autosuficiencia individual se interpreta como un reto para superar la pereza y el miedo y lograr la autonomía individual. La lucha por el conocimiento como medio para obtener poder se manifestó en la importancia dada no sólo a las calificaciones, promedios, títulos y grados universitarios, sino también al deporte, mientras que las materias humanistas (apreciación estética, historia, filosofía) pasaron a ser materias de «relleno».

Sigue leyendo

¿Qué hacer con la CNDH?

02-cndh

Por: Ana Laura Magaloni • Carlos Elizondo Mayer-Serra

Artículo completo: www.nexos.com.mx/?p=23111

Mucha tinta se ha vertido en los últimos meses respecto a la elección del presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). Si bien es muy importante  quién encabeza este tipo de órganos, ya que su fuerza depende en buena medida del carisma y calidad moral de quien la presida, se ha perdido de vista lo esencial. ¿Qué tipo de CNDH se necesita hoy? ¿Cuál es la mejor manera de asegurar una protección efectiva de los derechos humanos de los grupos más vulnerables?

Sentido de Vida en Jóvenes Unversitarios

Autores: Ernesto Rage Atala, Antonio Tena Suck, José Antonio Vírseda Heras

Estudio completo: http://www.logoterapia.com.mx/publicaciones/otros-art%C3%ADculos-publicados/sentido-vida-j%C3%B3venes-unversitarios-universidad-iberoamericana-estudio-descriptivo

Primera parte

Estamos viviendo en un período de transición en el que los antiguos valores están vacíos para muchas personas y las costumbres tradicionales han perdido habilidad. Es un momento en que la persona encuentra una enorme dificultad para encontrarse a sí misma en su mundo, que resulta difícil de superar.

Uno de los mayores problemas del ser humano a fines del Siglo XX, es encontrarse carente de significado. Es un momento en que la tecnología se ha desarrollado enormemente, como nunca en la historia del hombre, y que lo empequeñece; pero al mismo tiempo es una época de angustia o de aburrimiento. Algunos autores han hablado de esta época como la era de oro y de la angustia. Se vive una fuerte “crisis de identidad o pérdida del sentido de significación”. Algunas personas han estado hablando de que, aun cuando supieran quiénes eran, no importarían como individuos.

Camus (1956 y 1979) y muchos otros, ha señalado que para mucha gente el sentido de ser un tornillo en el engranaje es muy amenazante. Para muchos “rebeldes” lo que los ha llevado a sublevarse, es la necesidad que tienen de obligar a las autoridades o sistemas impersonales a mirarlos y reconocerlos para admitir que existen y que tienen poder.

May (1990) habla de una sensación de insignificancia. Cuando viven este sentimiento, sufren un debilitamiento paulatino de su sentido de responsabilidad humana ¿Por qué cargarse de responsabilidades si lo que uno hace no cuenta realmente para nada y, de todos modos hay que estar con los nervios de punta para huir? Existe una fuerte impotencia ante las heridas. No obstante, el ser humano nunca renuncia fácilmente o a la ligera, a su impotencia. La ansiedad fuerte lleva a la apatía. Ésta, a su vez, a un odio creciente que desemboca en un mayor aislamiento de la persona respecto de su prójimo. Un aislamiento que finalmente aumenta el sentimiento de insignificancia y desamparo del individuo.
Más adelante, dice May (op. Cit), la suspicacia y la enemistad hacia el vecino se tornan aceptables y “morales”, demanera que causaría verdadero horror en tiempos normales. Es la desintegración del sentimiento de significación como individuo que tiene el hombre y, en consecuencia, la pérdida de su capacidad para tomar decisiones y asumir responsabilidades individuales.

Cuando el individuo pierde su significación, aparece una sensación de apatía como expresión de su estado de enamoramiento de la conciencia y obviamente existe un fuerte peligro de que se desplace en dirección al hombre que espera que las drogas lo hagan sentirse más cómodo y que las máquinasno sólo satisfagan todas sus necesidades, sino quebajo la forma de mecanismos psicoanalíticos lo hagan feliz y capaz de amar.
El demonio, dice May, no es la tecnología, sino el hecho de que se sucumba a la tentación de usarla como una manera de evitar la ansiedad, lo único que logrará es sentirse a la larga más ansioso, aislado y alineado, porque progresivamente lo va despojando de su conciencia, como una persona centrada y plena de significado. El empleo autodestructivo de la tecnología, consiste en utilizarla para llenar el vacío de nuestra propia conciencia disminuida. Por otro lado, el desafío que enfrenta el hombre moderno, es la posibilidad de ampliar y profundizar su propia conciencia para llenar el vacío creado por el fantástico crecimiento de su poder tecnológico.

La pérdida de la vivencia del significado de uno mismo, desemboca en el tipo de ansiedad que Paul Tillich (citado por May, op. Cit.) denominó, la ansiedad de falta de sentido. O lo que Kierkegaard califica de ansiedad “como el temor de la nada” (ibid). Existe una nueva neurosis propia de la segunda mitad del Siglo XX, a la que Frankl (1979) llama noogénica. Ésta puede formularse de diferentes maneras. Algunas de ellas son:
¿Cuál es el significado de mi vida? ¿Qué sentido tiene mi vida? ¿Por qué vivimos? ¿Por qué nos ponen en este mundo? ¿Para qué vivimos? ¿De acuerdo con qué principios tenemos que vivir? Si tenemos que morir y nada es perdurable, ¿qué sentido tiene vivir?

León Tolstoy (1975), relata en su obra Mi confesión, el tormento que le causó reflexionar acerca de las cuestiones, y que estuvieron a punto de llevarlo al suicidio. Él comenta que las razones que tuvo fueron algunas de estas preguntas existenciales:
¿Cuál será el resultado de lo que estoy haciendo ahora y de lo que haré mañana? ¿Cuál será el resultado de toda mi vida? En otras palabras, ¿por qué vivir? ¿Por qué desear algo? ¿Por qué hacer algo? Aún más sencillo: ¿Hay algún significado en mi vida que no destruya la muerte que me está esperando?

Mucha gente ha muerto porque no consideraba que valía la pena vivir. De aquí que la cuestión del significado de la vida es la más urgente de todas. Jung, en su obra Practice of psychotherapy (1966), decía que la carencia de un sentido vital inhibía la plenitud de la vida y, por tanto, “era un equivalente a la enfermedad”. Más aún, escribió que la “carencia de un significado vital desempeña un papel crucial en el desarrollo de la neurosis”. Hegel, citado por Jaffe en su obra Myth of Meaning (1962, p. 145), dice: Sin el mundo, Dios no es ningún Dios… Dios es Dios, en la medida en que se conoce a sí mismo, y este conocimiento de sí mismo es su conciencia a través del hombre y del conocimiento que éste tiene de Dios. Thomas Man (citado también por Jaffe en la obra mencionada,p. 140), expresa lo siguiente: Con la generación de la vida a partir de la materia inorgánica, la finalidad última era la creación del hombre. Con él se inició un gran experimento cuyo fracaso hubiera sido el fracaso de la creación misma…Independientemente de si es cierto o no, al hombre le conviene actuar como si lo fuese.

Teilhard de Chardin, en su obra El fenómeno humano (1974), sugiere la existencia de una coherencia cósmica en su ley de “complicación controlada”, y dice que la vida es una sola unidad; que todo el mundo viviente es un organismo gigantesco que, mediante unas directrices predestinadas, entra en proceso evolutivo. De este modo, toda evolución constituye un proceso ortogenético, y es así como los factores internos de un organismo en desarrollo determinan el resultado final del proceso evolutivo cósmico, proceso encaminado a llevar al ser humano a un estado absoluto de amor y unión espiritual.

Según el autor, cada individuo, al desempeñar un papel en esta empresa compartida, obtiene un sentido de su significado personal. Añade: Aunque sólo una pequeña fracción de aquellos que tratan de escalar las alturas de la realización humana llegan cerca de la cima, es imperioso que haya muchos escalando. De lo contrario, es posible que nadie llegue a la cima. Las multitudes de seres anónimos y olvidados no habrán vivido en vano, con la condición de que hayan hecho el esfuerzo de escalar. De esta manera se llega a una entrada común y compartida hacia el reino sobrehumano. Las puertas del futuro sólo admitirán una avanzada de todos juntos, en una dirección que puedan tomar en conjunto, para lograr la renovación espiritual de la tierra.

Asimismo, Jung, en su obra Memories, Dreams, Reflexions (1961), dice que en nuestro siglo se creó un fuerte compromiso religioso, y él pensaba que nadie puede curarse o encontrar un sentido vital sin recuperar sus creencias religiosas, ya que el propósito de la vida personal era completar la labor de Dios en lo relativo a la creación.

Frankl (1969), en su obra The will of meaning, comentó que el 20% de las neurosis que encontró en su práctica clínica, tenía un origen noogénico, esto quiere decir que se derivan de que carecían de un sentido vital. Agrega el autor que las crisis de falta de sentido vital, que aún no han configurado una neurosis, son todavía más comunes y que abarcan a la mitad de sus pacientes en un hospital de Viena. Más aún, dice Frankl, la falta de sentido vital es: la tensión existencial fundamental. Para él, la neurosis existencial es equivalente a la crisis de falta de sentido vital.

Salvador Maddi (1970, p. 137), en su artículo “The Mith of Meaning in the works”, dice que la enfermedad existencial proviene de un fracaso generalizado en la tarea de encontrar un sentido vital. En otro lugar, este autor indica que la “neurosis existencial” es aquella en la cual el componente cognoscitivo es “la carencia de un sentido vital o la incapacidad crónica para creer en la veracidad, importancia, utilidad o valor, de cualquiera de las cosas a las que uno se dedica o podría dedicarse” (cfr. también: Maddi, 1967). Benjamin Wolman (1975, p. 50), en su artículo “Principles of International Psychotherapy”, define así a la neurosis existencial: Es el fracaso para encontrar un significado en la vida, el sentimiento de que uno no tiene ninguna razón para vivir, para luchar, para esperar… de que uno es incapaz para encontrar una meta o una directriz en la vida, el sentimiento de que, aunque los individuos se esfuercen mucho en su trabajo, en realidad no tienen ninguna aspiración”. N. Hobbs (1962, p. 742) en su artículo publicado en American Psychologist, dice: “La cultura contemporánea produce con frecuencia un tipo de neurosis diferente de las que describió Freud. Si las neurosis de nuestros días ya no se caracterizan por la represión y la conversión… no es tanto por la falta de un conocimiento interno, sino más bien por la carencia de un propósito y de un significado para la vida”.

La psicoterapia incluye también, en el fondo, la meta de la exploración resuelta de uno mismo. El terapeuta tiene que aceptar y examinar de entrada todas las preguntas fundamentales.

Por tanto, la cuestión del sentido, la más sorprendente e insoluble de todas, no puede negarse en la psicoterapia. Yalom (1984) habla acerca de las diferencias entre el “significado”y el “propósito”. Dice que tienen connotaciones diferentes, aunque en el uso convencional se suele emplear indistintamente ambos términos. Los define de la siguiente manera:…

Estudio completo: http://www.logoterapia.com.mx/publicaciones/otros-art%C3%ADculos-publicados/sentido-vida-j%C3%B3venes-unversitarios-universidad-iberoamericana-estudio-descriptivo